lunes, 21 de septiembre de 2015

ZUN ZUN EGUI. "Shackles gift" (2015)


Dos ingleses, un mauritano y una japonesa. Estos son Zun Zun Egui. Y que se puede esperar de esta explosiva mezcla que una autentica batidora de experiencias reconfortantes, un crisol de expresión total, de mixtura de mundos que se unen para hacer que la propuesta de bandas como Vampire Weekend, queden en un galimatías absurdo.

Desde que suena "Rigid man", no te queda más remedio que quedarte prendido por esta bacanal de ritmo, donde Africa encuentra a Tortoise, donde la espiral de la portada es una manera más de llevarte a sitios ignotos donde con placer sacudir tu cerebro.

Si "Katang" (2011) fue bueno, este "Shackles gift" lo supera.  "Africa tree" es como hallar una tesoro escondido donde Talking Heads se toma un aperitivo con Don Caballero. Vibrantes, alucinógenos, todo es un reguero de pulsaciones y vítores, de cadencias que van y vienen, de motivos siderales para aplaudir este paseo por las luces de un lugar de delicadezas crudas.

Aqui hay afrobeat para quedarte sin respiración ("Ruby"), recetas espirituales como "I want you to known" para convertirte en un autentico escrutador de sensaciones que te remuevan el espíritu. "Soul scratch" juega al escondite con ecos que van de Led Zeppelin a la música africana, con los teclados de Yoshino Shigihara meciéndote en una espectacular jugada sensorial.

Si me tengo que quedar con una elijo "Tickle the line" donde de nuevo te ves en una catarata de vivencias especiales, de vientos de rock cromado con jazz, elaboración casera de estilos que van y vienen, tomas de veneno al por mayor para conciliar la agitación y los volcanes.

"Late bloomer" conjuga elementos de disidencia africana trenzada con pinzeladas de mathrock. Ahi queda eso. Zun Zun Egui consiguen que cada tema sea todo una aventura, una secuencia interminable de sonoridades que te hacen despertar y gritar. La rabia con que acaba el disco en "City thunder" con efluvios de reggae que acaba siendo una amenaza guitarrera, quebradero de cabeza sin par. Todos a bailar, que nadie se quede rezagado. Zun Xun Egui, grito de guerra.



2 comentarios:

miguel angel Crespo dijo...

Un disco que me sorprendió y reconfortó por partes iguales en el principio de este 2015. Pocas cosas tan bienvenidas en estos tiempos, que exploren más allá, y con éxito.

Carlos dijo...

Tu lo has dicho Miguel. Explorar, conocer, convencer, volar....