Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

martes, 27 de enero de 2015

LUKE HAINES. "Rock and rolk animals" (2013)


Animales roqueros. Hay están en la portada: Nick Lowe, el tejón, Jimmie Pursey (Sham 69), el zorro, y Gene Vincent, el gato. Luke Haines, el enfant terrible del pop ingles, añorado por sus Auteurs, fabricó una enorme colección de canciones con formato de disco infantil.

Desde que suena "Magic town" con su glamour pop, te ves contaminado por los arrecifes de candor, lujo y insolencia, dorados lagos con motores iconoclastas. La que titula el disco es todo un himno para unirnos con los animales en una danza para surcar lagos de azucar.

Haines siempre a su bola. Contemplando el paso del tiempo, los ismos que vienen y se van, las alfombras rojas de la decadencia del pop. "A badger called Nick Lowe" es dandismo y suspiros que no se acaban y "Three fendz" es  una ensalada de folk con flauta incluida. Soberbio.

"The birds....the birds", es casi medieval, narraciones comedidas, películas para sortear desgracias, la voz de Haines siempre como un motor que no para de pedalear cordura. Si, definitivamente, lo de Luke es de nota. Se sobra el sólo para participar en una bacanal de fuegos artificiales donde la decadencia deja paso a la gozosa inmoralidad.

Animales hablando de sus cosas, bebiendo soda con whisky, explorando el lado oculto del monte, o cantando a la luz de la luna. Todo vale. "The angel of the north" es otra elegante proclama repleta de bisoñez, y para acabar la media hora de luces feroces, "Rock and roll animals in space" punto y final por un recorrido de sueños y buenos sucesos. Luke, el ariete del pop anglosajón.