martes, 2 de agosto de 2016

SILVANIA. "El cielo en el océano" (1993)


Si Mario y Coco, componentes de este grupo peruano, no hubieran sido de allí, de Perú, estoy seguro que en cualquier recopilación, o enciclopedia que se precie sobre el shoegazing, hubieran tenido a Silvania en lo más alto; poderosos, ambientales, repletos de señales para quererlos.

"Trilce", es como encontrarse a Cocteau Twins tomando mate en un bar de sombras y de guiños de ojos. Si. Silvania erán asi. Todo especulación. En este primer disco, allá por el lejano 1993, dejan huellas y más huellas para que les tengamos junto a My Bloody Valentine. "Flor de agua infinita" es puro feedback sentimental, hermana de Slowide y de tantos grupos que nos hicieron palidecer con su mirada al suelo.

Afincados en Madrid, los peruanos siempre estuvieron a remojo, lejos de los indie patrios de los 90, sumergidos en vaho o en nubes que daban para suspiros y pintar en el cielo algún señuelo para seguirlos. "El cielo en el océano" dura media hora, pero su intensidad es innegable. "Un bosque en la memoria" es delicada, una vacación por un parque repleto de voces que se pierden en la bruma, de ojos que se cierran cuando la noche se entromete demasiado con los sueños.

Asi eran Silvania, Una de las que más me gusta, "Arcángel" es todo un bello galimatías de proezas estilisticas, de pop de seda, ángeles dormidos y el rocío en una botella de vodka. Es todo un punto que Elephant decidiera apostar por este par de truhanes del shoegazing. Lo suyo es de mérito, de nota. "Maldoror" es apoteósica, un enjambre de sonoridades para no perderlos de vista, un querer y poder. la magia de la buena música.

Para acabar "Aura y tu" y "Marlene de las galaxias", un muérdago enlatado una corriente de frenesí entre un caos siempre controlado de electricidad milimétrica. Silvania, despues de dejarme flipado con "Solineide Says", este "El cielo en el océano" es una vuelta atrás con los recuerdos. Puro disfrute para los que nos flipa estos grupos que pasaban de la peña, les daban la espalda e iban a lo suyo. La catarsis de la indolencia.....




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