Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

lunes, 22 de agosto de 2016

JAMBINAI. "A hermitage" (2016)


Tras dos semanitas de merecido descanso en tierras galas y euskaldunes, Discos Pensados vuelve de nuevo a penetrar en el orbe de los discos que nos invaden como garras afiladas. Después de la calma y el buen yantar, viene la tormenta y la explosión.

Por que nada mejor que empezar con el disco de este grupo coreano, del cual tengo noticias gracias a mi brother que en las islas Albion me mantiene alerta de los puñetazos sonoros que acontencen por alli. Jambinai es una bomba. Un grupo que tras "Différance" sembraron la cizaña que con este "A hermitage" se ha convertido en una auténtica apisonadora de sonoridades varias.

"Wardrobe" en el inicio del combate,  perfecta para posicionarlos por su actitud y su rabia. En los cuatro minutos de "Echoes of creation", nos encontramos ante una banda que usa el post rock como arma para traspasar barreras estilísticas, para tocar tambores de incendios mientras especulan con sus instrumentos folkclóricos coreanos aderezados con una buen aerosol de veneno eléctrico.

Y eso que con "For everything that you lost" se inclinan a la levedad, creando un himnos hipnótico de calma chicha, aberrante y sagaz, instrumental que navega entre la introversión y el infierno. Si, no me extraña que los que han acudido a sus directo hayan flipado. El sonido de Jambinai es para llevarlo al escenario, para coagular esporas de gritos y silencios de mentiras.

"Abyss" es la ostia, hiphop entre cuerdas que te ahogan, oscuridad y demencia, rubor y el oriente loco que te deja absorto, merodeando la cantina de lo extremo, black metal, arroz ardiente y luz que quema. Y "Deus benedicat tibi" continua, con ese sonido extremo de gaita del infierno, la senda de lo difícil, de lo escatológico, en un ritual esotérico de electricidad que te envuelve y te deja mudo.

La tranquilidad de "The mountain" es de mentira; a la mitad de la canción se convierte en post metal melódico y devorador. Para terminar el folkcore de "Naburak" y la mejor del lote por su tic de single ( a su manera) para los orates de la extrañeza, "They keep silence".

No está mal para empezar la nueva temporada verano-otoño. Una banda a seguir, a no despejarse de su inquina. Puro elixir destructor, pura delicia cautivadora....