Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

lunes, 27 de octubre de 2014

THE FALL. "Fall heads roll" (2005)


Mark E. Smith. Tan solo su nombre basta para quitarme el sombrero. Desde finales de los 70 lleva dando sentido a eso que alguien llamó post punk, desde finales de los 70 nos viene regalando discos donde su quebrantada voz juega con ritmos imposibles, entre teclados nerviosos y guitarras guerreras.

"Fall heads roll", quizás sea el disco más rock que The Fall halla producido en su carrera. Un auténtico bólido donde encuentras desde boutades de toda la vida de Smith como "Pacifying joint", a contundentes y endemoniados himnos de catarsis como "What about us?", donde parece  un chaval el bueno de Mark, contundente y abrasivo, con las teclas siempre de fondo y la rabia como arma de destrucción masiva.

"Fall heads roll" es otro disco más de The Fall para degustar con aplomo y fuerza. La bajada de temperatura de "Midnight in Aspen" es su parte más melódica, caricias faciles, torbellino de luces que te dejan sin voz. "I can hear the glass grow" es psicodelia de almibar, pop travieso para volver atras en el tiempo, cuando los vi en una sala ya cerrada de Madrid con nombre de pistola. Quedamos hipnotizados con este tipo estrafalario que no dejaba de sacar de su abrigo pastillas peligrosas.

No han perdido fuelle. Quizas con PIL han sido los que más han hecho (Joy Division siempre serán los papás) para que el post punk cogiera carrerilla a finales de los setenta. La mala baba de "Blindness" deberia de ser de escucha obligada para los puberes que se quieren hacer famosos imitando a sus ídolos con más intención que solvencia.

The Fall es el reinado de los grandes dinosaurios, es comprarte un disco que seguro sabes no te fallará, coleccionar emociones que te llevan a otros tiempos donde la energía gritaba dentro de tu cuerpo,donde todo era posible y encomiable.

"Fall heads roll", otra rueda en el camino, otro vendaval de sonidos para aseverar que The Fall siguen siendo grandes, continentales, salvajes, pendencieros. La cara más bruta del post punk. También la más chula y necesaria.