lunes, 11 de junio de 2012

DOMINIQUE A. "Vers les leurs" (2012)


Siempre he sentido una especial predilección por este mago de emociones a traves de su cancionero. El compositor de Nantes fue el que inició en mí el gusto por la música del pais vecino, el que me acercó todo el monumental mapa de grupos y artistas que dado el imperialismo de la música anglosajona, no lo han tenido nada fácil para traspasar fronteras.

He seguido todo los trabajos de Dominique A y ninguno me ha defraudado. Desde sus inicios experimentales de "La fossette" (1992), hasta la cumbre (ahora ahora) de su carrera con "Auguri" (2001), Dominique A ha sabido tejer un mar de olas interiores, retococando el concepto de chanson con sus guitarras afiladas  ejerciendo de lirico competente apaciguador de volcanes del ánimo.

Estoy con la crítica en que "Vers les leurs" es uno de los trabajos más redondos del chanteur. Acompañado por un quintento de viento que se engatusa con la electricidad que Dominique A acostumbra a tender puentes, inicia con la monumental "Contre un arbre" la expedición por la jungla de sonidos que es este "Vers les leurs".

"Rendez-nous la lumière" es un himno de esos que nos tiene tan acostumbrados, con su garganta terciopelo arengando a las planicies del corazón. En "Ostinato" nos regala un paseo en barco mecido por los vientos engatusadores. "Parce que tu étais là" tiene la cualidad de grabarse de inmediato en tu mente corazón, con esos bajones de voz tan personales, con esa reflexión tan particular de un autor, que en esta su 9 obra ya entra con derecho en el pabellón de los grandes de la música independiente francesa.

El sorprendete y casi sinfónico comienzo de "Parfois j'entends des cris" es un crisol de destellos que da paso a la guitarrera "Close west", otra excusa más para posicionar este "Vers les leurs" entre lo mejor de lo aparecido en este año. Mi favorita, "Quelques lumières" un entramado de poesia desbordada que te deja desecho, que te colapsa los rincones más sencillos de tu alma.

Dominique A consigue traspasar barreras, jugar con nosotros al escondite, malabarista por siempre de la delicadeza, orfebre que tiende sus redes para conseguir que nuestros silencios se vean recompensados por un aire ignoto de serenidad y rabia. Dominique A, de nuevo en el camino, saboteando espejismo, erizando estandarte de salud animica. Chanson, rock, clasicismo, todo en uno para nuestro personal goce.

4 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Ojalá se animara más gente a cantar en francés, me parece un idioma muy bonito, y aún virgen.

Anónimo dijo...

Cada disco de Dominique me deja sin aliento. Este lo tengo en espera, y creo que después de leer estas palabras no podré aguantarme un día más. No solo es un grande de la música independiente francesa, sino de la música universal. Admirable.

Mary

Carlos dijo...

La verdad es que falta que nos quitemos el agobio de tanta musica en ingles, abrirse paso, probar cosas distintas, dejarse llevar. Saludos

Carlos dijo...

Mary: Comparto contigo todo lo que dices. Dominique A, es un fabricante de emociones al por mayor, uno de los nuestros. Saludos