Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

jueves, 30 de octubre de 2014

GUIDED BY VOICES. "Let's go eat the factory" (2012)


Los conocí cuando Pavement campaban a sus anchas por el orbe independiente. Un amigo me puso un vinilo (creo que fue "Bee thousand") y joder, aluciné con uno de los grupos que más ha jugado con el concepto fragmento para la elaboración de un disco.

La mayoria de sus trabajos superán las 20 canciones, y el espiritu lofi de la banda que lidera el capo Robert Pollard no les impide construir fogonazos de indie rock, como "Laundry and leasers". "Let's go eat the factory" es el primer largo de la banda tras ocho años. Pollard decidió el fin, Pollack decidió el reinicio. Tras una interesante carrera en solitario, volvió con las voces para seguir tejiendo canciones desde un minuto largo hasta 3.

Le basta para contagiarnos con el pop dulce de "Doughnut for a snowman", seducirnos con la psicodelia  de "Spiderfighter" con piano mecedor incluido, o llevarnos de la mano por un jardin de delicas electricificadas, "God love us".

Desde 1987, con parón incluido, llevan dando guerra, haciendo de lo reducido, del esbozo y de haiku musical una expresión para posicionarse en el mundo indie como una voz propia, libre, inteligente, autónoma y productiva.

"The unsinkable fats domino" es otro rayo de sol en este arcoiris sideral. A veces lo diminuto hace que sobre algo de especulación, ("The big hat and toy show"), pero cuando escuchas hitos pop como "Waves" caes sin duda en sus tentaculos creadores de toneladas de indie.

Canciones fogonazos, crepitar de cuerdas en la adormecida tarde ("Old bones"),miniaturas que se hacen grandes cada vez que los escuchas..... Guided by voices. Talento y mesura al servicio de la buena música independiente.



martes, 28 de octubre de 2014

FUCKED UP. "Glass boys" (2014)


Lo que han conseguido Mike Haliechuk (guitarra) y Pink Eyes (voz) con este "Glass boys" es encomiable. Fucked Up, grupo post hardcore con inclinaciones al grito y al desman, ha elaborado un discurso para las masas menos avezadas en esto del berreo emocional.

Desde que suenan los primeros acordes de "Echo boomer" nos queda claro que estos burrotes tienden puentes para que su potencia no acabe siendo un cóctel molotov en medio de la nada. Fucked  Up siguen siendo impactantes, abrasivos, pero lejos de quedarse en un maremoto circunstancial, se levantan crispados para abrir la puerta a nuevos aires, ventilando la casa por el tejado ("Touch stone").

"Sun glass" es como encontrarte las viejas deportivas de Husker Du. Te las pones, las sacas algo de brillo, y empiezas a correr. Abruma como siempre la voz, pero la melodia queda, como poso reñido con la fragilidad.  Si "David comes to life" (2011) fue un torrente sin freno, largo y extremo, este "Glass boys" con sus 10 temas, está repleto de himnos donde la voz y los coros ("The art of patrons") se retuercen en un avispero de guitarras.

"Warm of change" es más especulativa, psicodelia de punteos grangrenosos, mientras los teclados ponen el epílogo para que el single "Paper the house" suena como eficaz lubricante para tu salud auditiva. Fogones cargados de buenas viandas, vino a raudales, energia y buen punch.

Fucked Up han revitalizado el post hardcore para hacerlo accesible, pero sin perder en ningún momento explosión, ni  delirios. "Led by hand" es puro indie-punk, para el coche o para levantar dolor de cabeza a tu vecino. Fucked Up. Mala leche en estado vivo.



lunes, 27 de octubre de 2014

THE FALL. "Fall heads roll" (2005)


Mark E. Smith. Tan solo su nombre basta para quitarme el sombrero. Desde finales de los 70 lleva dando sentido a eso que alguien llamó post punk, desde finales de los 70 nos viene regalando discos donde su quebrantada voz juega con ritmos imposibles, entre teclados nerviosos y guitarras guerreras.

"Fall heads roll", quizás sea el disco más rock que The Fall halla producido en su carrera. Un auténtico bólido donde encuentras desde boutades de toda la vida de Smith como "Pacifying joint", a contundentes y endemoniados himnos de catarsis como "What about us?", donde parece  un chaval el bueno de Mark, contundente y abrasivo, con las teclas siempre de fondo y la rabia como arma de destrucción masiva.

"Fall heads roll" es otro disco más de The Fall para degustar con aplomo y fuerza. La bajada de temperatura de "Midnight in Aspen" es su parte más melódica, caricias faciles, torbellino de luces que te dejan sin voz. "I can hear the glass grow" es psicodelia de almibar, pop travieso para volver atras en el tiempo, cuando los vi en una sala ya cerrada de Madrid con nombre de pistola. Quedamos hipnotizados con este tipo estrafalario que no dejaba de sacar de su abrigo pastillas peligrosas.

No han perdido fuelle. Quizas con PIL han sido los que más han hecho (Joy Division siempre serán los papás) para que el post punk cogiera carrerilla a finales de los setenta. La mala baba de "Blindness" deberia de ser de escucha obligada para los puberes que se quieren hacer famosos imitando a sus ídolos con más intención que solvencia.

The Fall es el reinado de los grandes dinosaurios, es comprarte un disco que seguro sabes no te fallará, coleccionar emociones que te llevan a otros tiempos donde la energía gritaba dentro de tu cuerpo,donde todo era posible y encomiable.

"Fall heads roll", otra rueda en el camino, otro vendaval de sonidos para aseverar que The Fall siguen siendo grandes, continentales, salvajes, pendencieros. La cara más bruta del post punk. También la más chula y necesaria.

jueves, 23 de octubre de 2014

FROM MONUMENT TO MASSES. "On little known frequencies" (2009)


La propuesta de este trio de San Francisco es muy interesante. From Monument to Masses son unos artificieros que juegan con el post-rock, música instrumental que desde el inicio con "Checksum" esta repleta de coordenadas estilísticas y cargadas de ideario politico.

Porque la banda está por la labor de que su música sea un boomerang que clama por la libertad del indviduo, contra los desmanes de los poderes fácticos que nos anegan con sus políticas opresoras. Este cuarto disco, como sus precesores, son un precioso alijo de altos y bajos, de ruidos y silencios sincopados que participan para asaltar los cielos de la podredumbre.

"(Millions of) individual facto" es poliédrica, siempre con el altavoz bien alto, proclamas y guitarras en un maremoto de ritmo, sinfonismo para la parroquia post-rock, rubor en las mejillas de la revolución. Punteos y punteos, solfeo rojo.

Lirismo encuentras en "Beyond good & Elvis"; como escuchar a Explosions in the Sky y a otros soldadores del desenfreno. Catarsis a cuenta gotas, paisajes que dibujan con maestria mientras los cielos taponan tormentas redentoras, porque siempre hay explosiones para apagar a los cuchillos con baba de venganza.

Suena "A six trumpet" y estiras los brazos al sol, marcha hacia infinitos de aqui al lado, violín tierno mientras las guitarras cruzan avenidas donde se respira afecto y expectación. From Monument to Masses, el nombre les viene como anillo al dedo a los de San Francisco.

Evocan resistencia, construyen paseos donde te puedes topar hasta ecos de Don Caballero. "An ounce of prevention", con un intricado y organizado caos electrico juguetón y ladino. Asi funciona From Monument to Masses, reciclando postrock para gusto de los que cafeteamos con enjambres tan bien realizados como "The First five", o cuando el comandante Hugo Chavez aparece en "Let theme know it's christamati", fantasma desde el más alla envuelto en una túnica de rock de combate.

Este "On little known frequencies" cumple las espectativas con su armazon guerrero, rock instrumental bien elaborado para que el postrock siga siendo un estilo vigente.


martes, 21 de octubre de 2014

JACK WHITE. "Lazaretto" (2014)


Señoras y señores, con ustedes Su Satánica Majestad, Mr. Jack White. Viendo la portada del cd parece un vampiro que cansado de trabajar sangre se aposenta en medio de ángeles caídos, esperando una nueva noche para dar rienda suelta a su saciedad.

El segundo disco del ex-The White Stripes, es una gozada. Rock añejo, de caverna y cazalla, "Three woman", zarpazos eléctricos setenteros, como la que titula el disco, con vientos incluidos, caja de ritmo marciana, catarsis para que el rock siga creando monstruos a los que seguir.

También cabe la música de raíces que nacen de un árbol genealígico de esencias venenosas,( "Temporary ground", canción para tramperos abandonados en a su suerte). White ha sabido modular su carisma, para ofrecernos un compendio de lo mejor de su arte.

Aquí hay temas luciferinos como "Would you fight for my love", teclado incluido, himno de la noche lobrega, llamada a los lobos de los bosques siniestros. Esos gritos que aparecen en la canción bien pudiera haber aparecido en "La semilla del diablo".

¿Y el blues? "Lazaretto" derrocha blues por todos los costados. "High ball stepper" es una andanada para asolar cordura y voluntades. El riff me recuerda a los momentos más orates de Butthole Surfers. Adrenalina para el coco, peligro con el dulce y necesario infierno.

"Just one drink" es para bailar en un salón de un western y "Entitlement" es una pasada lenta y hermosa, ola en tránsito por los arcenes de un ferrocaril de tradicción rural. Exquisito. Como la vacilada de "That black bat licorice", rebelde, agitada, molinillo de ritmo.

Jack White, el diablo cojuelo de rock, dando pistas para que sobrevivamos con tragos de conmoción. "Lazaretto" te echa la cuerda y te atrapa. Festín para flipar.


lunes, 20 de octubre de 2014

FLYING SAUCER ATTACK "Mirror" (2000)


Dentro del Post-rock de primera generación, Flying Saucer Attack ocupa con todo derecho, uno de los lugares más altos, por una propuesta que desde el inicio de sus trabajos trabajaba con espacios sonoros donde la mente pudiera expandirse, donde los colores fabricaran emociones en un maremoto de impresiones.

Debemos a Dave Pearce, que Flying Saucer Attack hallan volado tan elevado, que escuchando esrte "Mirror", parece que nos encontramos con unos competidores de My Bloody Valentine en cuanto al feedback y las corrientes electricas que nos encontramos en el disco.

"Mirror", sea quizas el disco de la banda que más accesible suena. Un conjunto sonoro que desde el incio con "Space (1999)" nos da las clave de este conjunto enorme de canciones que son como cielos tapizados de orfebreria.

Acostumbrados a desparrames de folk lisérgico de sus antiguos producciones, "Mirror", con tracks como "Suncatcher" nos ofrece señales de humo de desparrame instrumental, minutos de gran levedad, de conspiración para fabricar un arsenal de ruidos leves.

"Islands" es una espiral minimal para drogadictos de los drones de mentira, una sacudida nerviosa que nos ofrece garantía de buen viaje. Como "Río" que se acerca al shoegazing con entrañas, partitura del caos para una contienda de tecnologia de corazón. Absorventes y totales, como la triposa portada del álbum.

"Dust" y "Rise", son dos gemas más para llevarte en tu mochila espacial. Tómate una cápsula de "Mirror" y verás desdoblarse el espejo, entrar en un mundo donde los límites de la percepción se abren hacia el más allá. Para volar.

jueves, 16 de octubre de 2014

JARVIS COCKER. "Futher complications" (2009)


Me podía esperar cualquier cosa menos esto en el segundo disco del Pulp, Jarvis Cocker. Alucinado me tiene por el voltaje del disco, por el predominio de los sonidos abruptos, lejos del romanticismo de la banda madre, alojado en la fiebre, en la sintaxis del ruido.

Desde el inicio con la que titula el cd, donde lo que mas se oyen son el crujir de las guitarras, esta bien claro que Cocker quiere alejarse de la sombra de Pulp. Y hace bien. Si se decide por una carrera en solitario, que nos ofrezca algo distinto es lo menos que se le puede pedir a este totem del indie británico.

Y es que eligió ni más ni menos que a Steve Albini para que llevara la batuta, el control del sonido, el desparrame del rock. "Pilchard" es una instrumental jugada a todo o nada. Amenazante y obsesivo, rechinan el bajo y la batería se hace polvo de ángel en una maraña abrumadora de notas que se disuelven en un confeti de dulce caos.

Y cuando Jarvis se pone en plan soul, se sale. "Leftlovers" es una caricia de terciopelo, una excusa para subir el volumen de tu equipo y bailar con la parienta mientras las velas se reproducen en el ocaso del techo. Joder con el bueno de Jarvis.

Tras un primer disco correcto, esta continuación es un petardazo de ritmo, una calcamonía de serpientes venenosas, un galimatías para resolver entre ruido y agitación. Y "I never sad i was deep" parar romper el glam molde que abunda en el trabajo, nos escuece con el contoneo vocal de Jarvis, sensualidad y afectación, mientras el sonido es cada vez más potente, y los vientos echan a correr por cada minuto de la canción.

Pero cuando más me apasiona Cocker es cuando le salen bombas del calibre de "Homewrecker!" con el saxo echando fuego mientras la banda reparte mamporros punksoul. "Hold still", con piano incluido, es otra vesanía encantadora.

Y "Fuckingsong",a lo Jon Spener que te deja loco, aturdido, dulce catatonía de rock enjambre. Joder Jarvis, repito, Joder. A la mierda todo el britpop de ahora, con sus banditas blandas e insípidas. Tomate un "Caucasian blues", y olvídate de todo. Mala leche es lo que hace falta y Albini sabe un huevo de eso.

De los discos que más he disfrutado en su escucha en este año que va remando hacia su ocaso. Y es que Jarvis,  es mucho Jarvis. Que no pare de sonar jamás la música. "Slush" y gasolina al por mayor.


martes, 14 de octubre de 2014

SR.CHINARRO. "Perspectiva caballera" (2014)


El sábado fue un buen día. Estuvimos comiendo mi compañera, mi hijo y yo en un uruguayo, comprando algún trapejo para renovar el vestuario y como colofón, me hice con el nuevo disco de Sr. Chinarro. La verdad es que era como cuando a los 20 tacos corríamos a la tienda para conseguir lo último de Pixies o Sonic Youth.

El ritual, los nervios de saber si ya estará a la venta, ahora que los 45 están a punto de tocar las campanas que retumban en el cielo particular de la edad. "Perspectiva caballera" es otro pedazo de disco de Antonio Luque. Cada lanzamiento suyo un boomerang, una bomba que estalla entre nubes de confetis y rayos que rompen palabras.

Me desarmé a la primera de cambio. No pude hacer nada. "Droguerías y farmacias" significa que el juglar provenzal de Andalucia sigue como si nada. Festividad de rimas y catarsis de palabras. "El Gato de S" es como constiparte con alegría, guiñar un ojo a la buena suerte, decir a mi hijo de seis años, que ya ha vuelto Chinarro, del que se aprendió casi al dedillo "Dinero, Dinero".

Dificil va tener mi pequeño tararear algún son de este "Perspectiva caballera". Aqui la cosa se pone tiernamente seria. También triste. "Nod" es una de las canciones más redondas que he escuchado a Luque. Las cuerdas te miran, la melancolía es una radio a tope en un cuartel de pacifistas comedores de loto.

Nublada portada, agrios convites del mejor disco de Sr. Chinarro hasta que nos regale otro. El Eden del que habla, la manzana en un bote cerrado junto con una carta donde se puede leer las instrucciones para hacer añicos el cristal y asi probar el veneno que salud no regala. Si, hijo, Sr. Chinarro ha vuelto para gozo de amigos de lo ajeno, deudas contraidas con la bendita felicidad del que escucha con el único fin de traspasar la idiota realidad.

Tres días el álbum en mi poder y ya voy por la séptima escucha. Y sigo embaucado. "Mudas y escamas"suena a primera época sin envasar al vacío. Melodias intachables, rubor que me sonrojo, cada vez que miro el calendario, me doy cuenta que todos los meses martes y trece juegan en la misma liga.

"Mi Sapo" parece una fábula de Samaniego. Salta y salta el pop que croa en un charco mientras Antonio tiene cada vez mejor voz, mejor tino en sus historias que nos  hipnotizan en el laberinto dulce la armonía. Hasta se pone un ratejo medio rockero de andar por casa en zapatillas de borregón, en "El viaje astral", siempre acompañado de una solvente banda para agitar la coctelera, para seguir con el listón elevado, tan alto para las pértigas como tan necesario para el soñar.

Agitación y locura. "Famélicos famosos" es pura canción de autor sin carnet ni etiquetas para pegar en el libro de los estilos. Leve y sagaz se levantan las palabras mientras la guitarra gimotea absenta, y se contagia de luces de noches pasadas de roscas.

Todo para que sigamos pensando que cada disco de Sr.Chinarro es un paso más al frente para presentar batalla a la apatía de lo que nos rodea. Un cantaor con suerte, una carta marcada, ni picas ni poker, un basto borracho, o una espada de oro. "Acido fórmico" para que el hormiguero siga repleto, un walkman radiaoctivo para la reina madre que pernocta dormida en paz.

Antonio Luque, el mago, el sombrero, el teatro lleno, la varita magia y "Los conejos" que salen despedidos por esas carreteras de Dios. Se va acabando el viaje y sigue subiendo el nivel de las aguas. Coches venecianos, musica para acallar condenas, para aplacar la rabia, para contar batallitas a mi hijo de cuando su padre era mas joven y se comia las tiendas de discos a golpe de ansia de descubrimiento.

"La canción de amor de turno" como epitafio. El chamán con sus unguentos, con su pócima para despistados. "Perspectiva caballera", para el pueblo llano que quiera mancharse las manos con rocío y luciérnagas jubiladas. Y llueve y llueve, y las paredes que escupen en sordina lamentos y humor de bonaparte.  Grande Sr. Chinarro, grande.



domingo, 12 de octubre de 2014

FEMI KUTI. "Day by day" (2008)


Si Fela Kuti fue un puto genio, la estrella negra del firmamento afrobeat, su hijo, y pese a quien le pese, lleva con maestria el peso de los genes. Oyéndole, oyes la voz de su padre, los ritmos frenéticos pueblan tus oidos, la orquesta no para de tocar.

Trabajó son su padre en Egipto 80, y más tarde formó The Positive Force. Así que en la sangre lleva  el ritmo, a Nigeria con toda la tradicción musical de su tierra. "Day by day" es todo una ensalada de ritmos. "Demo crazy" es una esquizofrenica sesión de teclados y saxo, voluptuosa y grande, rica en colores, festival de olores.

"Do you known" es una fabrica de expresión frenética, un colapso para tus músculos, como la espeluznante y divina "You better ask yourself", un tratado de melodía y fiebre, una caja música con truenos de denuncia a la siempre maltratada Africa.

Padre e hijo, hijo y padre, combate y resistencia. El inicio vacilón de "One two" se convierte en un bálsamo para curar serpientes, y "Tell me" es una corriente caliente de vientos que se desperezan al albur del fuego de la noche. Afrobeat, el latido de un continente, la fuerza de la rebelión.

También el jazz se cuela por las rendijas en tracks tan luminosos como "The will run", pura adrenalina, cartografia de luces que irradian este festín tan colosal que es "Day by day", también con paradas en el minimalismo envolvente de piezas como "Dem Funny".

Una gozada pues reptar por cada surco de ese viaje a los confines del ritmo, donde los instrumentos danzan y perforan oscuridades, donde la rabia de un pueblo llena el aire, lo hace castillo, fortaleza donde pertrecharse de los malos augurios.


jueves, 9 de octubre de 2014

GOGOL BORDELLO. "Gypsy Punks: Underdog world strike" (2005)


Mejor imposible la definición del estilo de este grupo nacido en New York, y compuesto por una autentica ONU, diáspora que se une para mezclar culturas y malas bilis, para escupir con ese tirachinas de la portada desde los soportales más oscuros de las bajos fondos.

Los componente de la banda predominan los que vienen de Europa del Este, aunque también tiene cabida en el campamento de zíngaros, ecuatorianos o israelies. Eugene Hütz es el jefe de la manada y quien canta la mayoría de los temas.

Desde "Sally" con sus violines al sol y sus guitarras furiosas, te ves convidado a esta bacanal de fiesta, teatro en las aceras, donde podrás bailar con el punk frenético de "Never young" a toda caña, material explosivo para dejarte de monsergas y tomarte tu dosis necesaria de licor para la no calma.

En este tercer largo, quizás lo más logrado de su carrera, se sintetiza la mixtura, la agitación, la fiebre, como unos Mano Negra nihilistas que se las apañan para que la orquesta no pare de tocar. 15 temas para disfrutar y mascullar rebelión.

A veces se presenta el espiritu de The Clash de última época, "Inmmigrant punk", con fanfarrias incluidas, y otras tiene aire latinos punks, "60 revolutions". Todo al servicio de la denuncia y los disparos en el corazón. "Oh no" parece una tarantela con flema punk, y "Think locally ,fuck globally" es un patadón en la cara para los que desean un mundo cada vez más lejos del pueblo.

Gitanos punks para destripar realidades negras,para focalizar la ira contra el tentaculo embacaudor que quiere que todos pensemos y vistamos igual.. Vodka, una fogata, crestas al cielo y bailes orates contra la sedación de las conciencias.


martes, 7 de octubre de 2014

MATT ELLIOT. "Only myocardial infarction can break your heart" (2013)


Sólo Matt Elliot podía empezar un disco con una canción, "The Right to cry",  de 17 minutos de duración. Un paseo por un barco a la deriva mientras la tormenta parece avecinar malos augurios. Su voz, la guitarra española poniendo altavoz a una travesía que anuncia verdades imposibles, maremotos sentimentales.

17 minutos para que este cantaletanías de Bristol que parece eslavo, nos embalsame la piel con sus arpegios de otoño rotos en una escabechina nupcial, que termina en una detonación repentina de latidos. Si "The Broken man" era bueno, este "Only myodardial..." es otra obra muestrario de las interioridades de un artista cada vez más preparado para el combate cuerpo a cuerpo con los eclipses de la vida.

El sello galo Ici d' Ailleurs le regala un ramillite de músicos para esparcir la polvora de su contienda canciones. "Reap what you sow" con su voz ronca que nunca se arruga es como pulsar el botón de las historias imposibles, como escuchar a un barítono a la sombra del árbol cazalla, contemplando el riesgo de hacer música hechos de dudosa reputación.

"I would have broken you with this song", como no, es lo que podría escuchar Dostoieswki en medio de la blancura más extrema, mientras el crimen busca el castigo. Y no abandonando referencias literarias, traigo a colación ese personaje real protagonista de una de las mejores novelas-investigación de Emmanuel Carrere, "Limonov". Bolchevique, escritor fracasado, mendigo en Nueva York, mercenario-cronista pro-serbio en la guerra de los Balcanes. Me imagino a Limonov encerrado en su cuartucho sucio del Bronx dándole al play mientra imagina apocalipsis.

Banda sonora de tristeza y lamentos, de cuentos de hadas de hielo. "Zugzwang" es otro pedazo de lamento;las cuerdas de la guitarra tejen un ambiente hostil, todo con la luz de la amargura, con pedazos de nubes ámbar y cuerdas que tensan músculos descompuestos por la soberbia del no.

Y "De nada", el culmen de este monumental cd, es una descarga de voz de un músico que se salió de los cánones de la industria independiente, de un cautivador de magia inspiradora que en la soledad de su propuesta a cada paso que da, penetra más y más en nuestro deseo de seguir teniendo francotiradores del corazón a nuestro lado. Aunque estos provengan de las estepas más áridas, aunque tejan con peligro sus telarañas de imposible escapatoria.

"All of our leaders are sociophatic, criminals monsters who should B.", es ruda, dificil, un paso al frente, caos organizado para detener las redades del orden. De nuevo el autor en pleno apogeo. Matt Elliot, Miguel Strogoff de las islas, el hombre tranquilo que resiste la apatia del tiempo, un siseo dulce, la granja del silencio.


domingo, 5 de octubre de 2014

HAUSCHKA. "Abandoned city" (2014)


Al alemán Volker Bertelmann se le puede considerar como uno de los más dignos sucesores de John Cage. Volker reconstruye el minimalismo con el piano como objeto donde se suceden sucesivas transformaciones de sonidos, como principal arcilla donde esculpir un tejido sonoro que juega con la electrónica y que levanta el vuelo con un potente armazón.

Como los esqueletos de edificios que salen en la portada del disco, Volker y su proyecto Hauschka, desde la martilleante "Elizabeth bay" que da comienza a este espectaculo, te ves seducido por la puesta en escena de este dramaturgo del piano.

"Abandoned city", construido tras el primer hijo de Volker, es una gozosa experiencia que navega entre la lírica con artificios tecnológicos ("Prypyat"), himnos que especulan con la ingravidez repletos de percusiones para soñar ("Thames town") o clasicismo repleto de tristeza ("Who lived here?").

"Craco" es una caracola donde poder embadurnarte de pasión, aromas intempestivos de fragancias intimas, caligrafía para el alma desde un paisaje a construir. El piano es el pincel, la mueca en el destino, las aves que migran hacia lugares donde el sol revierte la incomodidad del frío eterno. Las teclas esparcen rocío el campo se llena de crías de susurros y la nostalgia se jacta de ser el asilo de los sentimientos.

También hay sitio para pequeñas recreaciones que nos recuerdan bastante a Nyman, "Barksville," para terminar la andadura de este "Abandoned city" con "Stromness" otro lujazo intempestivo de viento que araña cielos.

Una buena manera de retozar entre caligrafía de sueños este "Abandoned city". Nuevo clasicismo con gotas de repetición sensitiva. Un gozo.



jueves, 2 de octubre de 2014

MAINE. "Motor home" (2000)


Maine, quinteto con sede en Granada, fueron uno de los grupos más espectaculares  de los que aparecieron por estos lares en ésto que alguien definió como emocore. Dos guitarras, bajo, batería y voz, conjuntados para ofrecer un buen manual de rock angustioso, pasional, expresivo.

Me pongo "11", la que empieza el camino en esta carretera abrupta y emocional, y no puedo dejar de pensar en Sunny Day Real Estate, Fugazi, June of 44, y otros seguidores de la secta de la agonía condimentada con tormentas de cuerdas estranguladas.

"Soniloquy" es pura dinamita, pétalos rotos por una descarga, con la voz de Alejandro Martín y su correcto inglés participando en la bacanal sonora de una banda que tras su segundo disco "A moment before" (2003), nos dijo adiós.

"Motor home" es un puro disfrute para quienes flipamos con las guitarras sierra en un jardín de nenúfares cariñosos. "Au pair in blue", es puro punk, cercano a Today is the Day, bestialidad concentrada en dos minutos fogonazos de ímpetu devastador.

Qué gusto para las orejas prenderte de estos ramalazos eléctricos. "A literary room for a view" es otro cartucho de dinamita, las guitarras solemnes, machacones pero a ratos, siempre en libertad de movimiento. Como esa apabullante "The breaking of waves" que pone el epílogo a "Motor home", pedazo de himno existencial, una granada melódica de mano, uvas venenosas, emocore con lagrimas, llagas con flores.

Grandes Maine. Para los que se queden con ganas, la continuación de Maine se llama Varaverde. Otro cielo encapotado para llorar espejismos. Al no haber hallado ningún clip por la red de Maine, dejo por aquí un vídeo de la continuación de Maine, Varaverde. Que siga la fiesta.