Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

domingo, 29 de junio de 2014

RIDE. "Nowhere" (1990)


El shoegazing no empezó con el descomunal "Loveless" de los increíbles My Bloody Valentine. Uno año antes de la conmoción que supuso el disco de los sangrientos enamorados, Ride, con este "Nowhere", puso las base, los cimientos, a los sonidos saturados, a la melodía galvánica, a torres eléctricas de pop estrangulado.

"Nowhere", menudo discazo. De esos que marcan época. Una seña de identidad de unos tiempos donde toda la ebullición musical era sinónimo de buena sorpresa para nuestros oídos anhelantes de tormentas para el corazón.

El grupo liderado por Mark Gardener y Andy Bell, elaboró (desde el inicio con "Seagull" y sus coros pop contaminados por un éxtasis guitarrero), la piedra filosofal del shoegazing, estilo que con My Bloody Valentine conocería el Olimpo por méritos propios. Pero es que si me dan a elegir, no se con cual quedarme. Me pongo "Kaleidoscope" y suena tan british y a la vez tan nuevo, tan fulgurante, que se te quedan los oídos como perforados por unas ondas que bogan por la vertiente más frenética de la catarsis.

La lírica casi The Cure de "In a differente place" te deja sin sentido, y la brutal "Polar bear" me la pondría en un random eterno para sacarme de la cabeza esta jaqueca por encontrar nuevos retos musicales en esta actualidad tan marchita.

"Dreams burns down" es una canción para un 10.Vaya inicio, vaya forma de elaborar un mapa de nostalgia, una isla donde tender la ropa al viento para sufrir los avatares de la dicha, la conmoción de la alegría eterna. De esos temas que nunca te cansas. Se acaba y vuelta al play, play,play, play.... hasta que los dedos se enmomían, hasta que el corazón naufraga en una cadencia rota de salud interior. Se ponen a clavarnos las guitarras en las arterias y nos dejan petrificados. Arreando y que vivan los muros de sonido sin dosificar.

El principio de "Decay" con su batería trotando es una caballo galopando que sabe que la carrera le matará pero que la idea de la liberación no le deja más remedio que seguir y seguir. Los 90, de nuevo los 90. Siempre vuelven para explayarme a gusto en esta playa para noctámbulos de ayer. "Paralysed" es una ortiga entre tus manos. La melodía crece y crece mientras la perorata de la tristeza dibuja en el cielo salmos beatificos de gozosa dicha.

Para la historia, "Vapour trail". La encontrarás en recopilatorios de brit pop. Yo la pongo en la cabecera de las músicas para arañar vísceras. Su tranquilidad mentirosa, el sedoso esfuerzo de Mark para confabularse con el oyente en una bacanal de ruido amable.

Ruido que en "Taste" se convierte en himno, en una deliciosa batidora de sensibilidad corrosiva. Placer para ponerte a tono, surcos en el vinilo que se puebla de flores y de unas palabras de melancolía.

Ride, ellos fueron los padres del Shoegazing. Luego vendrian potentes discos como "Going blanck again" (1992) o "Carnival of light" (1994), pero este "Nowhere", militará hasta el final de los tiempos en uno de los mejores discos de la música independiente mundial.


jueves, 26 de junio de 2014

BENJAMIN BIOLAY. "La Superbe" (2009)


Elegante. Este doble disco de Biolay es sobre todo elegante. Dos cds para disfrutar de las maneras de este galo que la prensa francesa siempre le ha posicionado como el sucesor de Gainsbourg. Bueno, aun sabiendo que Gainsbourg solo ha habido uno, este "La Superbe" nos muestra a un artista en pleno éxtasis compositivo, que no se asusta para nada en mezclar estilos, en bogar desde su concha hacia lugares por todos conocidos.

Porque aquí hay de todo. Desde el Europop de "Assez parlé de moi", el pop suave con barrunto de tristeza de "Prenons le largue", la catarsis rock demencial de "Buenos Aires", la chanson que le pone cerca de Bashung con "Raté"....

El ex de Chiara Mastrroianai, se las ingenió para dar todo de si y fabricó un monumental disco para dar rienda a sus obsesiones, a sus preferencias más intimas, siempre con un cuidado sonido, con su voz tan limpia y brillante, siempre ofreciendo su garganta para joyas como "Lyon Presqu'ile" o para ejecutar en "Melancolique" un bello vals para apurar tu copa de vino mientras la tormenta arrasa al amor.

Dos cds repletos de paradas donde subirte el ánimo y disfrutar, "La Superbe" es chanson actualizada, es brillantez sonora, violines y cuerdas, guitarras y trompetas, calidez y supercheria de barrio de lujo. Elegante Biolay. Nunca fue de enfant terrible, solo de pregonero de estados de ánimo.

La que titula el album es un almacén de florituras, de sensualidad, cadencias que lucen caprichosas mientras las luces se apagan y encienden en una catarsis total. "15 août" es una pop songs melosa y agridulce, con su guitarra arrastrada mientras Valérie Donzelli activa el boton de la sensualidad.

"La Superbe", una buena excusa para llenarte de susurros y ampulosidad nada superficial, fortín de la chanson, bebedizo para quedarte ebrio sin remisión.


martes, 24 de junio de 2014

MOGWAI. "Rave tapes" (2014)


Tras haberme quedado alucinado al visionar la serie gala "Les Revenants", musicada por los escoceces, (los cuales ponen el alma en unas instrumentales piezas donde la tensión dibuja mapas donde los que vuelven de la muerte quieren buscar el cariño que perdieron cuando dijeron adios), estaba a la expectativa para comprobar si este disco iba a ser otra más de la serie continuista de sus últimos largos, o iba a cambiar algo sus recorridos de tensión.

"Hardcore will nerver die, but you will", me resulto ya algo repetitivo. El climax que con "Rock Action" les llevó a la cumbre del poder sónico, fue dejando paso a discos donde sabiendo que el mana ruido-silencio era el sitio para abrevar los caballos, con tan sólo darles de beber todo iba a ir sobre ruedas.

"Raves tapes" supone una buena noticia. Mogwai han bajado las pistolas pero siguen cargados de motivos para que el artitugio eléctrico siga dando que hablar. De momento, con la lírica "Heard about you last night" ya se ve que la maquinaria también puede funcionar con elementos electrónicos. Las guitarras están, pero no abrasan, se ponen de parte de la instrumentación para confeccionar nuevas maneras para que Mogwai sigan siendo una banda atractiva.

"Remurdered" si me dicen que es de Mogwai no me lo creo. Parece una metamorfosis casi tecno del octanaje emocional de los chicos más ruidosos de las islas. Fantástico. Esto es regenerarse y no convertirse en una sombra de lo que fueron.

Pero la fiera sigue estando libre, pastando por los bosques, anidando en montañas donde ni el silencio se quiere posar. "Hexon begon" es una sacudida con sus vaivenes de ida y vuelta, un puñetazo bien dado, la lección aprendida. Puro post-rock devastador.

Los matices los encontramos en "Master card" y su rockista estructura sustentada por unos aires de oasis emocional, donde es fácil colgarse de una nube mientras el sol se pone de punta en blanco con el amanecer bienvenido. "Blues hour" con las teclas llevando la batuta, es una bofetada de tristeza, es un lienzo a decorar de riscos de corazón. Mogwai en estado puro. Lentos, suaves, concisos, directos.

"The lords is out of control" pone el punto final a un disco donde Mogwai vuelven por sus fueros pero con nuevas ideas sobre la mesa para continuar la senda de los sobrecogimientos sonoros.


sábado, 21 de junio de 2014

OXFORD COLLAPSE. "Bits" (2008)


Si lo tuyo son los arreones guitarreros con ganchos melódicos, si tienes a Superchunk en un pedestal y flipas con orgías de guitarras, Oxford Collapse paliará esa necesidad que tenemos de emborracharnos con torrente de energía, con átomos nucleares de potencia desmedida.

Cuando me enteré que detrás de la producción de "Bits"  andaba un miembro de Don Caballero, supe que todas esas críticas que ponían a este trío de yankies por las nubes, nos estaban hablando de una enorme banda.

"Remember the night parties" (2006), fue la leche. Este "Bits", su hermano sónico, comparte ese vigor estilistico, ese desenfreno que en temas como "The Birthday wars" te llenan de pociones mágicas de estribillos superchunk, para sacar de ti el teenager que se fue con el paso de los años.

Tambien puedes hallar la dulce sombra de Pavement en valientes agresiones sónicas como "Vernon-Jackson", con parones incluido. Todo un festín para los que amamos la hecatombe eléctrica, los páramos melódicos, la rabia y la incorrección ("Young love delivers").

En "Back of the yards" se puede apreciar hasta un toque a los Wedding Present de primera época. El punto de violín en "A wedding" les queda de muerte. Suavidad y tormenta. Casi parecen una cara B de Pavement cuando me pongo "Featherbeds". No, no es solo repetición de fórmulas ya establecidas. Es perpetuar la catarsis del indie rock de los 90 con fundamento y fortaleza.

"Men and their ideas" y "Children's crusade" son dos piezas más para asegurar que Oxford Collapse merecen la pena. Con ellos no te aburres, la sedicción es posible, recuperando las viejas estructuras musicales del indie rock, para uso y disfrute de los que nos sentimos defraudados con la desastrosa vuelta de los Pixies.


jueves, 19 de junio de 2014

CLINT MANSELL. "Moon BSO" (2009)


Debemos a Clint Mansell  la realización de bandas sonoras para films como Requiem por un sueño, El árbol de la vida, Pi  y más recientemente Noé. Quien le iba a decir a Mansell cuando lideraba la banda indie inglesa Pop Will Eat Itself que iba a ser unos de los compositores para peliculas más reputado y aclamado.

"Moon", dirigida por Duncan Jones, habla sobre la vida de un minero que es enviado a la Luna para extraer helio 3, en un momento de grave crisis energética en la Tierra. Tras pasar 3 años, y preparado para su vuelta a casa, algo le impedirá el retorno.

Clint Mansell sabe darle el toque de dramatismo a cada escena, y desde "Welcome to Lunar Industries", donde todo comienza, con el piano como protagonista siendo el hilo conductor para que penetres en esta maravillosa historia que no te debes perder, seguirás las andanzas del hombre solitaria acompañado de un anclaje musical total.

Mansell tiene la enorme virtud de saber construir un enjambre sonoro donde el clasicismo se pone traje de electrónica atmosferica ("I'am Sam Bell"), y  las teclas del piano, son las encargadas de mostrar la angustia y soledad de un hombre perdido en la inmensidad ("Memories (Someone we'll never know)"). Sólo, abandonado, deseando volver, con miedo a regresar....

En "Can't get theme from here", la oscuridad lo es todo. Asfixiante pieza que retumba estrellas y que da paso a una de las mas bella de todo el disco, "We're not programs, GERTY, we're people", con silencios imposibles, fabulosa rubrica de un artista capaz de llenarnos los oidos de imagenes.


martes, 17 de junio de 2014

LOS MAMBO JAMBO. "Impacto inminente" (2013)


Vaya gozada. Los Mambo Jambo o como recuperar el vintage, la música de los 50, el rock and rolk instrumental, la catarsis de las motos, el psychobilly, el ritmo, el swing y todo lo que quieras aportar para definir este perfecto galimatías rítmico de esta banda de Barna.

La que titula el cd, para empezar, es pura catarsis, con los saxos bogando en un frenesí de locura estelar, lo más dificil que puedes hacer es quedarte parado cuando suena este subidón que te lleva a otras épocas, a otros lugares. Bienvenido a los neones, a los tupés empalmados, a los salmos sin voz corriendo entre ráfagas de rhythim 'n' blues potente.

"Un baile hipnótico" es una vacilada, bailona y divertida que da paso a "Sombras del este", donde lo que prima son las olas de surf, las cadencias y las brumas de hidrógeno, todo embadurnado de una efectivo y potente motor ritmico.

El cuarteto sabe ejercer de tahures de noches movidas y cuando suena "Carrera de ratas" te puedes imaginar una escena de cauchos quemados, de velocidad a flor de piel. En "Plomo en tus párpados" bajan algo el pistón para construir una enigmatica track de rock de pelicula en blanco y negro.

Mi preferida, "Fregona", cargada de surf, con el cuarteto a toda máquina rememorando lejanos clichés cuando el rock and rolk dominaba vida de millones de teenagers. Los Mambo Jambo, a bailar pues sin detener la furia interna.


lunes, 16 de junio de 2014

HIS NAME IS ALIVE. "Detrola" (2006)


Que buenos His Name is a Alive. Jugando siempre a despistar con sus variados ropajes, inquietos y atmosfericos, Warren Defever (su otrora compañera de batallas Karen Oliver no aparece en el álbum) se las ingenia para construir mundos donde mirar siempre al trasluz sonoridades amplias, limpias, aristas que limpian truenos, cráteres que festejan luceros.

"After i leave U" es la primera acometida, vals sideral, runas en la pista de baile. Luego, de repente, te hacen trasladar a los años 70, en una cocina donde los saxos serpentean en un mar de dulces sueños perfectos.

El sello 4ad fue durante muchos años su hogar, su lugar para repartir estruendos graciles, experimentos balsámicos, damero productor de emoción a raudales. "In my dream" es otro señuelo para compartir agasajos, otra lección para vibrar con la calidez de un grupo que desde siempre ha vivivo con la calidad como principal factor para atraernos.

"C*A*T*S*" casi suena a Streolab  en su versión más intima, pop.  Erika Hoffman es la que aparece como portadora del fuego vocal, y "Your Bones", es en mi modesta opinión la parte más algida de un album que encandilará a todos los que flipamos con Dead Can Dance o Cocteau Twins.

Dream pop para soñar sin prejuicios, para contaminarnos de lava agreste, de trallazos melancólicos como "You need a heart", o vaciladas de cabaret irreverente ("Get your curse"). Como la portada, un estrellado mapa sonoro para nuestros catalejos musicales.

Pop de altura, libros de amaneceres ceñudos, "Detrola" es una perfecta excusa para desempolvar nuestros discos de 4ad. Label donde la levedad y la sensibilidad era el motor afinador de resuellos esperituales.

miércoles, 11 de junio de 2014

SWANS. "To be kind" (2014)


Los cisnes. Siempre me alucinó la paradoja de denominar con un nombre tan blanco y puro a una de las bandas más oscuras del orbe. Swans están de nuevo aquí. Si con "The Seers" ya nos quedamos sin palabras, con este demencial "To be kind" y sus dos horas de duración en un doble cd, se superan así mismos.

No hay peligro que les suceda como a los Pixies. Michael Gira y sus chicos saben que lo suyo es vivir en infiernos, transitar por lo difícil, insolentes y atribulados gérmenes de una insania que lleva al rock al extremo, al éxtasis de lo macabro.

Escucharles es una dulce locura, su incomodidad es sabiduría. Desde que suena la minimal y adictiva "Screen shot", con sus perforaciones eléctricas, con su marcial ritmo que seduce y atrapa, sabes que estás ante lo más cercano que te puedas encontrar del clímax total.

Los doce minutos de "Just a little hoy (for Chester Burnett)" y su blues lento, comatoso, es una concatenación de secuencias para afirmar porque Swans son en estos momentos, el mejor grupo para que vuelvas a sentir el escozor en la música.

Y que me decís de la apocalíptica "A little god un muy hands", himno del Hades con maracas y una explosión eléctrica a mitad de camino de la devastacion total. Gira hace de sacerdote y su tribu se retuerce en un géiser orgánico donde el placer y el dolor forman una excelente pareja de baile.

La insania más absoluta viene con "Bring the sun/Toussaint l'overture". 34 minutos para coger una pistola y matar nubes, 34 formas de cabalgar a lomos de un opus satánico donde las guitarras son martillos hidráulicos y donde Gira, Westberg, Puleo, y compañía hacen una desconstruccion del rock, con parones, arreones y gritos de "sangre es vida"  y "sangre es amor".

Comenzaron su carrera siendo los más bestias del lugar y aunque musicalmente han evolucionado, siguen erigiéndose como la coartada perfecta para mandar a la mierda a toda la tribu indie que van de guais. "Some things we do" pone el epílogo a un primer cd donde el goce es visceral, donde crean empatia con el oyente con su cruzado fuego celestial.

"She loves us" es otra mántrica experiencia sensorial. El circulo que cubre la eternidad, los instrumentos como expiación, el desierto y el pecado,el escorpión escondido detrás del silencio. Ruido y caos, púlpito de tensión, abruptas superficies para adorar a la noche."Kirsten supine" es un paréntesis, una bella colección de minutos delicados, para reposar de este extenuante viaje, y bebernos a chorros un puñado de estrellas.

"Oxygen" es puro Jesús Lizard. Un ladrillazo de rock frenético, donde Swans se pone el mono de trabajo para repartir hachazos a diestro y siniestro. "Nathalie Neal" y "To be kind" son las que cierran este trabajo, que dudo sea superado por nadie en el 2014. Estoy sin palabras, los dedos ya no me responden. Soy feliz.


lunes, 9 de junio de 2014

PIXIES. "Indie Cindy" (2014)


Fueron los más grandes. Aun recuerdo cuando me hice con "Doolittle" en versión vinilo. No los conocía, me atrapó su portada, y cuando llegué a casa y empezó la aguja a cabalgar por esos montes llamados "Monkey gone to heaven" o "Debaser", todo cambió.

Principio de los 90 y yo que estaba saliendo del punk de imperdibles y de oscuridades tenebrosas. Me caí del caballo, se iluminó de ambar el cielo de la juventud y en unas cuantas semanas rallé el disco mientras bailaba en mi habitación y mi madre aporreaba la puerta esperando un corte de electricidad para el fin del martirio.

Qué jóvenes. Luego me hice con toda su obra. Flipé con "Surfer Rosa", con "Bossanova", y con el canto del cisne que fue "Trompe le Monde". Pixies por derecho propio fue uno de los componentes, el más activo y guerrillero, de la banda sonora de los 20 años. Forjé amistades imperecederas escuchando en coches de humo a los duendes, a los jóvenes sónicos, o a los pipiolos dinosaurios. Cuánto tiempo ha pasado....

Pixies fueron independientes con razones y fuerza, supieron unir el punk, el hardcore, el rock, como nadie antes lo había hecho. Eran los años de gracia de Nirvana. Nosotros, siempre preferimos al calvito y a la Kim con su bajo y su voz modulando hits tras hits.

Ahora, después de tanto tiempo, los Pixies están de vuelta. Ya no esta la bajista, han contratado a Paz Lenchantin para los directos , y después de unos EPs bastante irregulares, y tras 23 años sin sacar un larga duración, nos traen este "Indie Cindy" que resulta ser los 3 eps convertidos en disco.

¿Resultado? Decepción, decepción, decepción. Ningún tema de "Indie Cindy" me ha hecho levantar de la silla, ningún arreón guitarrero me ha traído a la memoria lo que eran Pixies. Desde la metalera "What goes boom" ya se ve que esto no puede funcionar. Mirando con el rabillo de ojo a como eran antes, pero olvidados de la vertiente peligrosa de la banda, Black Francis y cia se han hecho mayores y se han convertido en un grupo para llenar portadas de revistas independientes.

En un quiero y no puedo, "Greens and blues" más parece obra del trasunto de Francis, Frank Black, más que de los duendes. La que titula el cd parece querer ser algo killer pero su ritmo se pierde en excesivas florituras. Y que decir de "Bagboy" , primer tema que oí de esta nueva etapa y del que sólo salvo su incendiario clip.

"Silver snail" es sosa y lineal. "Black eyed hexe" podía salir de "Trompe le monde", pero sin la garra ni el fuste de aquel. Demasiado blandos. Oyéndolos ahora si que me siento viejo. "Ring the bell" es casi pop y "Another toe in the ocean" servirá para los párvulos indies de ahora se acerquen a los más grandes.

No, esto no son los Pixies que yo conocí. Sus vecinos de generación, Sonic Youth, han llegado bastante mejor a esta madurez musical que todos queremos disfrutar cuando oímos ahora a los grupos que nos hicieron crecer.

Mis viejos vinilos he vuelto a sacarlos de su invierno de polvo eterno. Necesito oír los chillidos de Francis, la guitarra demoniaca de Joey, a Kim con frenesí abanicando nuestra juventud con su voz de diablesa. "Indie cindy" ha nacido mayor y hace que nuestros oídos anhelen con pasión a los más grandes de ayer que se han vuelto tan pequeños hoy.


viernes, 6 de junio de 2014

THE FUCKING CHAMPS. "IV" (2000)


Suena "What's a little reign" y es como si escuchase una versión heavy de la ultima versión sónica de Dinosaur Jr. Estos chicos de California se las ingeniaron para sacar una obra donde hacen del metal instrumental un todo.

Aqui hay riffs y melodias, batería de esas que escuchabamos cuando todos eramos heavys a los 13 tacos. Colaboradores de gente tan dispar con Trans Am, cuado me pongo "Esprit de corpse" es como ponerme un deja vu de batera endiabladas, de punteos de esos que no se acaban nunca, compases y más compases para menear un ratejo la melena (quien la tenga).

La verdad es que no escucho ya música de este tipo. Reconozco que lo último de Motorhead y Black Sabbath es la ostia, pero ya quedan lejos los tiempos donde me colgaban chapas de la chupa degastada por ese afán de ser el más duro del lugar.

Sin embargo, escucho a The Fucking Champs con gracia, me lo he pasado bien estrujándome la sesera con este combo que a veces se parecen a una versión algo chalada de Van Halen  ("Police nouts"). Alojados en una label, Drag City, casa de grupos indies de alto postín, me parece curioso que se lo pasasen a lo grande junto a los popes del rock independiente.

Abrasivos pero sin quemar, "Thor es like immortal" (yo me parto) es la culminación de un experimento que va a su bola, metaleros sin ser heavys, tuvieron con este "IV" su pequeño minuto de gloria pegándonos el tostón con monótonos y divertidos arreones guitarreros. Un curioso chiste.


miércoles, 4 de junio de 2014

AMUSEMENT PARKS ON FIRE. "Amusument Parks on Fire" (2005)


Vaya bombazo este cuarteto de Nothingam que empezó su carrera por el orbe de las melodías explosivas con este disco homónimo cargado de vitaminas eléctricas de secuencias que me recuerdan con nostalgia a bandas ya olvidados como Adorable, Catherine Wheel o Six by Seven.

Los chicos empiezan con una introducción abstracta casi espiritual, para darnos de bruces con "Venus in cancer", un torbellino que no cesa, y donde te escueces cuando oyes "Eighty eight", pura dinamita, con una melodía absovente, con paradas y arreones, rock con alto poder emocional, bramantes cuerdas que se tensan al mirarse al espejo de la intensidad.

En los ocho minutos de "Wiper" retratan a la perfección todo su ideario de banda hacedora de meteoritos brutales de feedback que son como corriente electrificada para elevarnos entre trombas de sonidos fabricados en una fábrica de pulsiones radiantes.

Los riffs de "Venosa", convulsionan tus arterias, con un estribillo muy Sugar, con un guiño a Mega City Four. Luminarias desde las rendijas del cielo. Cielo que se para en "Asphalt (Interlude)", piano de cola de ganso, una detención de la tormenta mediante un efímero paraguas derrotado cuando suena ese chispazo sónico que se llama "Smokescreen".

"The Ramones book" y "Local boy makes god", ponen la guinda a un primer trabajo que tuvo una estupenda continuación con "Out of the angels" (2006) y "Road eyes" (2010), ultima noticia de esta potente banda de predisgitadores del ruido.


lunes, 2 de junio de 2014

JOE LA REINA. "Bailamos por miedo" (2014)


Estos donostiarras, en su primer larga duración, y con la compañia en la sombra de Abel Hernández (El Hijo), han sacado del campo de las  hortizalizas emocionales un buen puñado de tracks para alimentar nuestros gustos por el folk atípico, por las melodías que se encargan de contarnos a puñados, rápidas historias donde vagar en silencios.

Lucas Malcorra, es la voz de este proyecto que desde que suena "En una casa junto a mar", te ves sobrecogido por sus proyecciones luminosas, por una suave radiación que teje telarañas donde el folk mira a los 70 desde un telescopio abierto a espacios donde posar una hamaca y esperar sin prisa la llegada de la noche.

En "Rusia" las guitarras toman protagonismo, se convierten en el eje principal donde Lucas canturrea mientras los minutos pasan sin apenas darnos cuenta. "Oh, la mía pena", es triste, lamento tras lamento, nubes que se convierten en un mal dibujo mientras la percusión se suelta la melena y las palmas parecen querer espantar el espanto.

"Caravana de fuego" introduce luces electrónicas en el decorado. Artificio y penumbra, barco a paseo sin timonel ni brújula orientativa. La crítica los compara con Fleet Foxes. A mi me suenan a Joe la Reina. Singulares hacedores de extrañas figuras geométricas como "Pedestal" o himnos de lo cotidiano como "Somos otros".

Jóvenes, pero expertos en lo suyo, Joe la Reina ha fabricado un buen compendio de canciones calurosas, de alarmas individuales para degustar con placer. "Tempestad" es un apunte más para abrirles la puerta, que se aposenten en tus oídos como caracola de mar.