Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

sábado, 31 de mayo de 2014

ADRIAN BELEW. "Side one" (2005)


No tengo empacho en decirlo. He visto en mi vida bastantes conciertos y ninguno ha superado a las dos veces que vi a King Crimson. Adicto a su secta desde que mi primo me puso en los oídos los primeros trabajos de la banda, poco a poco me hize con la discrografia del rey carmesí, de Fripp y sus muchachos.

Disfrute de las distintas épocas y etapas musicales del grupo, y cuando los vi en directo (presentaban "The Construcktion of light") fue como si una nave espacial hubiera tomado tierra para abducirnos con un sonido que jamás nadie antes había construido. Sí, la verdad es que pasaron de ser de un grupo de rock sinfónico a una formación que ha dinamitado el concepto de rock, especulando con la electrónica, pero siempre girando contracorriente con la ayuda de ese guitarra tan total que se llama Adrian Belew.

Esuchar "Side One", es como volver a toparnes con los maestros. Llevo toda la semana con el dedo enganchado al play. Que sonidos, que forma de tocar.Y si a esto sumamos que por aqui hacen acto de presencia tipos como Les Craypool (Primus) y Danney Carey (Tool), tenemos todos los ases en nuestra manga para un disfrute total.

Oigo "Ampersand" y oigo al dios esquizoide. Melodias atrapadoras, las cuerdas de Belew como locas, nerviosa agitación en un mar de calma chicha. "Side One" fue el primero de una serie, que llego hasta el "Side Four", donde Adrian se deja los dedos y su larga experiencia para que podamos afirmar sin duda alguna que estamos ante uno de los mejores guitarristas del orbe.

"Writing on the wall" te descabalga, es amenazante, con las huellas de los últimos Crimson en cada distorsión, en cada punteo, con una banda acompañante que quita el hipo. Su voz, siempre inconfundible, en "Matchless Man" serpentea en una composición con una percusión que fluctúa en la psicodelia silente, entre sombras cautivadoras.

Y los casi siete minutos de "Madness" son toda una proclama, un árido y pesado mazacote donde los riffs se encrespan y gritan, donde el bajo y el batera consigue hacer una performance de avant-rock demencial. "Walk around the world" tiene un aire a "Elephant talk", preciosista, extraña, sideral.

Ahora que los Crimson están en barbecho, que mejor cosa podemos hacer que recuperar al bueno de Belew para que los marcianos vuelvan a estar entre nosotros. Ya me puesto manos a la obra para conseguir los otros "Side".

Dulce empacho, borrachera total, cuando suena "Under the radar" y sientes que la abdución sigue, que las paredes hablan, que la musica total pervive. Larga Vida a King Crimson, y a todos los que hicieron posible la sedicción.


miércoles, 28 de mayo de 2014

HAUSCHKA. "Ferndorf" (2008)


Música de cámara. Piano. El horizonte apretando cielos, caballos que se amontonan en prados que recorren en el tiempo de un suspiro. Hauschka es Volter Bertelmann, y lo suyo es el romanticismo y las piezas lóricas, con sombras de Cage como "Morgenrot" o interludios que parecen evocarnos a los pinguinos que se tomaban un cafe en el club ("Rode Null").

Pero en este trabajo no está sólo el piano. Su compañía, se llama violin, el violonchelo, trombón y sobre todo,  una voluntad del compositor de introducir todo tipo de esencias sonoras para un mapa donde extraviarse con pócimas silentes, cálidas, afectuosas.

Todo "Ferndorf" es para encandilar el alma. Una copa tomada a deshora, una mano que abraza un pétalo de sueños, la delicadeza convertida en eje principal de este paseo de teclas querubín ("Neuschnee"). "Schönes Mädchen" es otra reflexiva proeza donde se nota el gusto del artista por hacer del clasicismo un todo, una confabulación de días armados de tristeza.

Bertelmann también sabe enredarse en minimales momentos como "Barfuss durch gras" donde experimenta y trastea, donde se acomoda en una litera sideral con cacharreria sónica diversa para confeccionar un galimatías ágil y sorprendente.

"Nadelwald" es una corriente, un molino con fuerza de mil sueños, inspiración para convertirte en el vaho perfecto, para perpetuar tu dicha, para conquistar la meseta donde los deseos se colapsan con las truculencias del abismo.

Cuánta paz en "Ferndorf", cuanta calma patrocinando escenarios donde colapsar cambios de humor mortecinos. Un parentesis, el freno del ruido, la dicha colosal.


lunes, 26 de mayo de 2014

GIRILS NAMES. "The New life" (2013)


Oigo la línea de guitarras de "Drawing lines", y creo estar sufriendo un bendito y necesitado deja vu hacia los años 80, donde el punk se hizo post, donde Magazine, The Chameleons y demás combatientes de las sombras, se hicieron un hueco para apadrinar nubarrones y días aciagos. Con clase, siempre con clase.

Cathal Cully, el jefe de esta historia, sabe como llevarnos a cementerios para profanar cruces, sabe que cuando les escuchemos sacaremos de nuestra mochila a The Cure, y a Joy Division para hacernos eternamente oscuros. "The Olympia" es un huracán que despide el frescor de lo mortecino, melodía que se envuelve entre vendas, ronroneo de gatos negros pacientes en busca de calles olvidadas.

No hace falta altas tensiones en "The New Life", ni guitarras nerviosas como los primeros Interpol. Hasta algo tan netamente The Cure, como "A second skin" suena radiante, juvenil, inocente, pertrechado entre sombras que se comen todo, que palidecen en eclipses degolladores.

"Third uncle" es una poliédrica progresión de instrumentación obtusa, un enjambre de ritmos que vienen de las mismas catacumbas de The Sound, de eco y los conejos. También hay baja dosis de radiación como "Notion", lirica en enjambres, ojos negros, bourbon en la sopa del querer. Todo un agasajo para los noctámbulos, que somos muchos.

Como una de las mejores tracks, "Pittura infamante", una colección de minutos para mirarte al espejo, joderlo a pedradas, y subir el volumen, hasta que reparta por el vacío de tu alrededor vahos siderales de noble nostalgia.

Girls Names. Me los apunto, los sigo, disfruto de ellos. Todo un concilio de ayeres para vibrar hoy mientras los teclados se apuntan a cursos intensivos de programación barata.


viernes, 23 de mayo de 2014

ZUN ZUN EGUI. "Katang" (2011)


Los nefastos Vampire Weekend deberían ponerse este disco para comprobar si aun pueden aprender algo, salir de ese hoyo de grupo para olvidar. Desde Bristol, esta banda que bien pudiera pasar por vasca por el nombre, da toda una lección de como recoger sonoridades africanas y envolverlas en un maremoto rítmico que escuece y te hace bailar.

Desde la que da el pistoletazo y titula el cd, te ves sumergido en una bacanal de guitarras que piden baile, expresiones sonoras, combativas rachas de flores ajetreadas para conseguir marearnos con placer.

Todo "Ketang" es una cóctel, una amalgama pictórica donde refrescarte es una necesidad, un lugar donde perderte con miniaturas tan hermosas como "Dance of the crikets", murmullos en el Nilo con raciones de aliento apaciguador.

Y es que este colectivo cuyo nombre en japones significa "ir hacia adelante rápido y de forma extraña" hace del trópico y de la vanguardia rock un cuerpo único donde nacen imperfecciones tan radiantes como "Sirocco", o bestialidades sónicas como "Transport", algo asi como una especulación crimsoniana en colapso total. Bendita locura.

Dije en un principio lo de Vampire Weekend, porque me parece ofensivo que se halla levantado una estatua a una banda de nula aportación, dejando de lado brotes tan impolutos como los de estos pendencieros, capaces de hacer volar todo cuando en "Fandando fresh" se lanzan a una turbina de agitación matchrock incontrolada y feliz.

"Twist my head" es otra de las paradas donde esparcir tu goce, vomitando pócimas de Talking Heads en un maremágnum de lujuria envolvente. Zun Zun Egui, pues, una gozada repleta de vítores y proclamas caoticas. A seguir de cerca.



miércoles, 21 de mayo de 2014

EL HIJO. "Las otras vidas" (2007)


Abel Hernández, (ex-Migala, ex- Emak Bakia), puso su coche puesta a punto, en una carretera donde la épica y el ruido de sus antiguas formaciones ya son parte del pasado. En este primer largo como El Hijo, con Raul Fernández en la cabina, Abel se puzo su morral lleno de campos y sonoridades acústicas, para empezar una nueva y prometedora etapa.

Y eso que los aranques de "Saturnalia" a media canción preveen que la tormenta iba a poder con la calma. Es sólo un espejismo. "Vals de los besos" es un tranquilo y dylaniano convite donde poder comerte ratos de folk con historias de nubes agoreras.

"Conmigo a tu vera" es una suave reflexión con ínfulas de folk setentero, donde la voz Abel da pie a una especie de cuento, con palmas al viento, magia y fortalezas zapadoras de realidades mortiferas. Para que aprenda el amigo Nacho Vegas.

También para disfrutar "Bosques son", película de sonidos añejos, mínima instrumentación para sacudir historias que Abel ha querido decorar con agasajo y ternura. Un monumento artesanal, un horizonte que se abre entre nubes que publicitan fiestas de andar por casa.

Y el mellotron de "Los reyes que traigo" tiene un punto que les hace encantadores de serpientes. Buena pues primera obra que nos trajo este músico que tras su pasado repleto de himnos, se ha decidido por la cara más amable del folk.


lunes, 19 de mayo de 2014

EBONY BONES!. "Behold, a pale horse" (2013)


Parece que M.I.A. ya tiene reemplazo. Ebony Bones, es su nombre, agitadora de la escena de Bristol, y lo suyo es la mixtura. Mixtura de soul, de punk, de electrónica, de baile y de corrientes de words music aplicada a la revolución sónica.

La que titula el cd es todo eso y más, como presentación de una artista que va dar mucho que hablar. "I see, i say" es un torrente sinfónico que te recorre las tripas, que te seduce con su ritmo tribal, niños con una receta de futuro, un teclado, una voz que te atrapa, soul mutante.

La londinense Ebony  no se corta, y es capaz hasta de componer tracks como "Mystery Babylon Balloon", donde se cruza el electro rock, con una Sade a base de excesos. Y hasta parece Pj Harvey con cariños a la música de baile cuando suena "White the people S.L.E.E.P" con su corriente para seducir calmas y estados de ánimo aletargados.

Y lo que me tiene loco, es la versión que se calza de The Smiths, "What difference does it make", con la compañía del London Children's choir". Una puta delicia que te hace menear los recuerdos. Luego, se nos sale de madre con el punk tipo Prodigy de "Neu world blues", una locura total.

Flipando estoy pues con la chavalilla y sus dotes para la batalla. "Breathe" es solomillo del bueno, candor y palmas, filigranas de pop con guitarras que disparan amaneceres prohibidos. La leche, si. "I.N.V.E.N.C.I.B.L.E." es un cumplido de piano que te amortaja, que te cohibe por momentos, hasta que suena el estallido que rompe los sentidos.

Para su haber también "Bread & Circus" y su aire bailón, pura adrenalina ochentera para teenagers de hoy y la espídica "Morphine for the masses", puro carnaval para tu salud neuronal. Un nuevo descubrimiento, una nueva musa, una nueva antireligión. Y no te pierdas  "W.A.R.R.I.O.R." (el clip es la ostia) puro blues-soul-punk para explosionar tus oidos. Ebony Bones!, asi, con exclamación. La bomba.


sábado, 17 de mayo de 2014

COASTAL. "Halfway to you" (2004)


La tristeza se puede pintar de mil maneras. Se pueden poner sombras en las caras, se puede escribir mientras se recuerda el otoño que eterno se resguardece en tu mesilla se noche, o puedes imaginar un montón de canciones que te evocan silencios inauditos, melancolías incurables.

El slowcore nació para ponernos tiritas en el corazón. Codeine lo sabía. Detrás de su nombre narcótico descansaba una banda que hacia de la lentitud un poema doloroso, infinito, colapsado por imágenes de esas que pueblan tu mente cuando piensas demasiado.

Low, Red House Painters, American Music Club, Mokave 3,etc.etc, son otros de los soldadores de almas. Y Coastal, con su segundo largo, "Halfway to you", se hizo un hueco en los tejemanejes de estos ladrones de susurros.

Lo sabe su lider Jason Gough, lo sabe y por eso hace piezas tan emocionales como "Until you sleep" o "Eternal". El frigorífico bajo cero  mientras todo se congela. Escribo casi llegando a la una de la mañana; estoy algo cansado, el día ha sido largo, tengo al pequeño pachucho, y mi jornada de libranza del curro parece una jornada de curro sin libranza.

Necesito una copa. Me pongo la que titula el cd y dejo que los dedos se pongan finos, atracándose de letras, en este abecedario inaudito que me ofrece su cuerpo para llevar al límite mis pensamientos musicales. Que suavidad "Leaves", que sarcófago de latidos en una espiral de luces que iluminan los cielos que tanto cuesta ponerlos a clarear.

Coastal saben como hacerlo. Como predicar en el desierto donde las flores condenadas a una sequía eterna, se valen de su colores para creer en la esperanza de la salvación. Me voy a dormir. "Night sky" sirve como epílogo, como comienzo para los que aun  no los conozcais. Yo, me lo paso pipa con los trapecistas del silencio total. Buenas noches.


miércoles, 14 de mayo de 2014

CLOUD NOTHINGS. "Here are nowhere else" (2014)


Recuerdo cuando caí rendido con The Wedding Present. Me compré "Seamonsters" y todo cambió. Las guitarras lacerantes, la voz rota de David Gedge, la producción malsana de Steve Albini. Me tiraba las tardes de escucha encerrado en mi cuarto, con el volumen a reventar, tocando una guitarra imposible, rodando entre los aullidos electrificados de una banda y un disco insuperables.

Cloud Nothings no son los Wedding, pero estos 8 temas que componen su cuarta larga duración son todo un entramado de fiebre y caos, delirios y melodías locas, que parten de un tipo, Dylan baldi y su troupe, un grupo hermanado cínicamente con Japandroids, con unos Superchunk extremos, con el indie rompe seseras.

"Now here in" tiene todos los alicientes para ser tu personal canción de buen rollo. Las guitarras te aprisionan, los coros son demoledores, la máquina no deja supervivientes, todo es un puto y lozano páramo donde vivir feliz con esas guitarras que de siempre me han vuelto majara.

"Quieter today" es la que continua la replica, el esfuerzo por sacar petróleo de unas composiciones que viven del punk, que se acercan al sonido de Chapell Hill, que te hacen gritar como una hiena cuando estos zarpazos sónicos te dejan en colapso total.

En "Psychic Trauma" comienzas melodiosos para convertir el paseo a los pocos minutos en un terrorífico y bestial volcán donde el ruido se convierte en aliado, sofocando tristezas a ostiazos  sin remisión. No les había prestado demasiado atención. Ahora, no me hago sin los rayos que despiden espasmos como "No troughts".

Mi preferida, casi al final. "Pattern Walk", y sus rupturas de ritmo, el bajo criminal, el grupo elevando el listón en una desmesura musical que entra como una tromba, que mira despistada a los Pixies cuando comenzaron su carrera.

Uno de los discos del año. Veremos quien puede superar esta revolución tan especial, esta vacación a lomos de la devastación. Cloud Nothings, ya uno de mis bandas favoritas.


lunes, 12 de mayo de 2014

SOMBRAS. "Spanish post punk + dark pop 1981-1986" (2014)


Nosotros también tuvimos nuestros The Cure, nuestros Killing Joke. A inicios de los 80, la Movida tuvo un reverso oscuro, tuvo una cara negra repleta de ojos pintados y pelos cardados, de grupos que unidos bajo la identidad de la noche, celebraban cumpleaños en cementerios, se reían de los ñoñas babosos que se llevaban los aplausos, y ejercían a su manera de seguidores de la corriente after que venía de las islas.

Munster Records (una vez mas, y van....) ha tenido la osadía de traernos en doble cd y vinilo, 44 grupos que de alguna u otra manera vivieron en los 80 en la lado tenebroso del alambre. Acompañado de un libreto en ingles y castellano, "Sombras", es desde ya una referencia, un sitio donde pararnos para saber lo que se cocía, hervía, en los infiernos spanish de los 80.

Todos están aquí. Y para empezar, como no, el  icono máximo, el representante maldito de lo oscuro, Eduardo Benavente, con sus Parálisis Permanente, ejecutando "Yo no", resoplando veneno, anunciando su final precipitado en una carretera donde Ana Curra ejercía de piloto, donde Eduardo dejó marcado en el asfalto su firma. Nadie como Parálisis Permanente para ser los indicados para comenzar esta recopilación de fantasmas y grupos de calidad dispar, que tomaron al asalto la noche con sus tenebrosidades varias.

Alaska y los Pegamoides,  con "El jardín", también están presentes en esta competición para comprobar quien es más oscuro. Es un gusto volver a escuchar a Los Monaguillosh, con "Voces en la jungla", nuestra manera inocente de acercarnos a Siouxie y su orbe de carmín y telarañas.

Pero sobre todo en "Sombras", nos topamos con grupos de esos que hoy tenemos que descubrir, como Neon Provos, (donde Josetxo Ezponda de Los Bichos comenzó su carrera), Alpahaville, aquí con "El modelo de Pickman", drama y lírica cogida de la mano. Qué disfrute volver a escuchar estos temas. Y cuando aparecen los Derribos Arias del añorado Poch, todo se cae, con esa recuperación de la locura del grupo vasco, y su "Virgenes sangrantes", atronando como una versión bizarra y nuestra de Pere Ubu.

Los catalanes Claustrofobia aun no habían caído rendidos por esa mixtura que les hicieron tan particulares de flamenco, oscuridad y sonidos árabes, cuando suena "Sombras en la alcoba", decadente, regiones de arañas hipnotizadas con letras cubiertas de moho y tristeza. Y cuando suena Décima Víctima (los que más se acercan al sonido de Magazine y demás noctámbulos ingleses) con "El signo de la cruz", ya te rindes y empiezas a recuperar tus camisas de Joy Division y The Cure.

Los 80. Aquí, los 80 con niebla. Agrimensor K (con los que luego fueron La Dama se Esconde), aparecen tras el telón con un gótico "Principio y fin". 42 grupos, repito, 42. Debemos reseñar también que la calidad general está a años luz de los combos ingleses. Es igual. Nos encontramos en estas cuarentena de canciones a temas que han envejeciso fatal, como Ultraita con "Sangre y Arena", o Cámara con la inverosímil "El frío en mis manos".

Pero cuando suena Beirut, la noche, con "Ella se hizo monja", se te queda el cuerpo como un púber a punto de entrar en las catacumbas del conocimiento. La Movida era lo que era. Mucho resplandor, muchas orlas para lo de siempre, pero de calidad musical, tendríamos mucho que hablar. Sí, la eclosión musical, que los chavales se juntasen y en un rato hicieran un disco era la hostia. El hacerlo tu mismo del punk, en plan modernete con ganas de hacer rabiar. "Sombras.." consigue que los viajes en el tiempo sean posible, que traigamos del recuerdo a un montón de bandas que eligieron los pelos encrestados y las letras tenebrosas para expresar su ira hacia el exterior.

Seres Vacíos, de Ana Curra, compañera del malogrado Bevavente, también participa en este aquelarre con la impactante "Recuerda". También encontramos los primeros pasos de Gabinete Galigari, "Olor a carne quemada", cuando aun no estaban alucinados con su pop para las masas toreras. Y que me decís de Los Coyotes, con "La estación fantasma". Ni rastro de sonidos latinos, se retuercen en un caos de dolor insano.

Y oír de nuevo a Desechables, en "La oración", es como volver a vomitar rabia y kilos de baba de satanismo. Tere, y su voz tan sucia y demencial. Lo más extremo que se parió en el after punk, con la perdida de un componente de la banda en un atraco a una joyeria. Un tiro le hizo dejar de ser un ser oscuro.

También los tecnos industriales Aviadro Dro, con "La zona fantasma", tienen sus sitio en este hogar de las almas pútridas. De las sorpresas que me he llevado, he de destacar dos bandas: New Buildings, con "Humo" y su recreación del espíritu de Joy Division, y Furnish Time, con "Juego de la lluvia", donde desgranan su pop himno con carmines de color a besos sin dar.

En medio, Polasnki y el Ardor, Ana Curra, Dios, Carmina Burana,etc.etc. Os dejo a vosotros el resto. Haceros como podáis con este disco. Es necesario.

Después de cinco años me he vuelto a poner el pendiete que deseché en una caja de recuerdos. Me he comprado una camiseta de Joy Division y de vez en cuando, me miro en el espejo para comprobar que aun no soy una sombra. El reflejo no es el mismo que hace 20 años. A penas me queda pelo y los 44 avanzan como látigo perforador. Es igual, Me pongo "Sombras" y pienso en el ayer, una mueca que salta el tiempo. Yo mismo que no quiere envejecer."Me miro en el espejo y soy feliz, y no piense en nadie más que en mí..........."


viernes, 9 de mayo de 2014

LOVE OF LESBIAN. "Cuentos chinos para niños del Japón" (2007)


En el 2007, Love of Lesbian todavía no tenían el éxito que cosechan en la actualidad entre la manada indie. Habían dejado el inglés en sus canciones en 2005, con la irrupción en el mercado de "Maniobras de escapismo".

Este "Cuentos chinos.." fue su continuación, y nos hallamos a la banda comandada por Santi Balmes en una plenitud que sobresale y alegra. Desde los primeros compases de "Universos infinitos", delicada y arrulladora, con sus historias de siempre, calidez en la destemplanza, y la voz de Balmes aporreando las paredes con ingenuidad y emoción.

Luego "La niña imantada", con su pop de terciopelo, con la percha colgada de una nube, floresta y estribillos, contención y buena algarabía. De grupo oscuro teloneros en su día de The Cure, a rayos luminosos donde descargar pop acústico ("Noches reversibles"), guitarras que se suben en olas para parecer fréneticas ("Los colores de una sombra") o campiña con gorros de paja y espigas en la boca ("Un dia en el parque").

"Me amo" es un hit bufonesco, marchoso, que levanta a la audiencia con su marchamo de canción pegajosa, rúbrica de pop para teenagers sin problemas. Mi favorita, "La parábola del tonto", con el piano como eje principal, como vaho que deja pasar al resto de la banda con una poderosa letra, turbina que te hace disfrutar.

Ahora que Love of Lesbian se lo llevan de calle, me gusta recordarles con este "Cuentos chinos para niños del Japón". Aun sin grandes pelotazos, pero con el armazón dispuesto para hacerte los días un poco mejores.


miércoles, 7 de mayo de 2014

DARKSTAR. "News from nowhere" (2013)



Hasta el colorido de la portada de su disco nos hace recordar a Animal Collective. James Young y Aiden Walley no juegan al despiste, ni quieren que nos perdamos por vericuetos que hagan perder de vista sus coordenadas psicodélicas.

Bajo el cobijo del sello Warp los británicos empiezan desde el inicio con "Light body clock start"  a evaporarnos con sonidos de indietrónica pajarera. "Timeaway" esta repleta de clicks y suaves atardeceres donde priman los esfuerzos por la delicadeza y el comfort del espíritu.

"Armónica" es quizás donde se les ven más los costurones del hocico de los Animal. Densos, algo esquizofrénicos, pedantes tecnológicos que viven arrimados a su particular confeti de fin de fiesta. Agradables.

Agradables pero no más. "A days pay for a days word" no termina de funcionar y "Young heart" empieza con un doliente piano que introduce casi cuatro minutos de destemplanza vacua.

Con su sugerente nombre de estrella oscura esperaba otra cosa. "Amplified ease" es un batiburrillo de techo esquelético que no va a ninguna parte, y "You don't need a weatherman" es un simple señuelo para los que disfrutan con la música de club bajo cero.

Darkstar pues no emocionan ni atraen. Son lineales, vuelven sobre sus pasos para continuar girando en una circunferencia de hechos ya demasiadas veces relatados. Estrella caída sin más, un astro errante, las flor de la decepción.


lunes, 5 de mayo de 2014

YUCK. "Yuck" (2011)


Que flipe. Este es mi primer encuentro con Yuck, y desde la portada, con ese aire que recuerda a los discos de Dinosaur Jr, hasta el contenido indie de todo ese primer largo homónimo de esta banda de Londres, está repleto de estancias gratas para construir altares a los 90, bendita época de explosión musical.

El cañozano "Get away", lo podría haber hecho Pavement o Superchunk. Himnos para comprar alergias, para volver a tener acne, para sacar de la despensa
todos tus viejos vinilos para que corran por tu casa en una carrera de eterna juventud.

Yuck son juveniles, impolutos y radiantes, gráciles, combustible para silbar y ser feliz. "The wall" es eso y más. Casi cuatro minutos para conseguir evocar a los viejos fantasmas, para que las guitarras se duchen con el acido de nuestros deseos.

Pero también Yuck saben aflojar el paso y regalarnos medios tiempos como "Shock down". Tienen bien aprendido que los Husker Du fabricaron a granel pócimas donde la melodía y el ruido conviven en un estruendo que te deja siempre bien ("Holing out").

"Georgia" tiene ecos de Yo la tengo y "Suck" es una autentica y genial canallada indolente, esporas que vibran en el aire, motores a reacción de suavidad que recuerda rudezas. Un programa detallado donde habilitar nuestros viejos recuerdos.

Los londinenses se fajan con destreza, cavilan para festejar radiaciones de luces imponentes, de ternura agresiva, gozosas entrañas devastadoras ("Operation"). Todo calibrado, todo en su punto, todo  apasionante y excesivo.

Como  nosotros ayer, como nuestros corazones gráciles y salvajes que se levantaban rebeldes para aprisionar la dicha efímera de unos años que jamás volverán. Suena la melancólica "Sunday" y me rompo en dos.

Yuck son un bello salpuillido, una noble hemorragia que no cesa de pernoctar en los latidos que se esfuerzan por recordar.


viernes, 2 de mayo de 2014

VINICIO CAPOSSELA. "Rebetiko gymnastas" (2012)


Este disco fue el numero 14 en la carrera de este bravo músico italiano, de esos artistas que hay que reinvindicar por la calidez y solidez de una carrera repleta de paradas en músicas del mundo para degustar, para obviar el maremoto independiente, para sumergirnos en calas de ensueño.

En "Rebetiko Gymnastas", Capossela rinde su particular homenaje a la música helena. Homenaje plagado de plañideras y polvorosas tracks, como la que da inicio a esta travesía, "Abbandnato- los ejes de mi carrera", versión de Atahualpa Yupanqui. Grabado en Atenas, y acompañado de un elenco de músicos griegos e italianos, Capossela se sale de madre, nos contagia con sus arrullos de buhonero, Tom Waits jubilado en algúna isla griega, tomando a sorbos vino de sabor a madera mientras suena "Rebetiko mou".

"Utrennyaya gymanastika", tiene aire de tango compulgido del este, zíngaras flores en el escenario, las manos unidas, el rugido de la fiesta que no para. Marc Ribot tambien hace su aparición por este disco, sus punteos se contonean en la oriental "Mirsilou".

Para tu máximo disfrute también es "Contrada chiavacone", agitada y reptante, y "Con una rosa", donde te inundan los ojos el frescor azul del Mediterráeno, el sonido del acordeón, la calidez de un verano perpetuo. "Non è amore che va vie" es un canto que te cautiva, esencias de romero sobre la voz que se enfrasca en una sedicción de calor y múltiples aromas.

"Rebetiko gymnastas" es una pócima de sabores de una Europa del sur que nos conquista con las iluminadas historias que Vinicio ha recuperado para que sintamos los reflejos del sol sobre el cáliz sobrecogedor de una dicha que cuando suena "Contratto per karelias", te hace desear coger un avión y perderte en los confines de algún lugar recóndito de calma y benevolencia. Como siempre Capossela se sale, nos engatusa, nos hechiza. No te lo pierdas pues.