Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

domingo, 28 de abril de 2013

ALVA NOTO & RYUICHI SAKAMOTO. "Summvs" (2011)


No podría ser de otro modo. La unión de pianista japones y del geniecillo Alva Noto, maestro en esto de la electrónica mínima, no podría defraudar a los que nos extasiamos por los decorados ambientales, por las confecciones a medida del silencio.

"Summvs"  aúna esos dos modos de enfrentarse a la introspección, desde parámetros que se complementan, que viven uno del otro, elementos societarios de un engranaje musical basado en composiciones etéreas, ("Microon I"), revestidas por una parte de clicks intrusos que penetran en la hegemonía lírica de Sakamoto ("Reverso").

"Summvs" es una mar de calma que no se para, es la melancolía teñida de luces que abogan por la distancia ante los ruidos que acechan los momentos más nuestros ("Halo"). "Pionner IOO"  aboga más por la especulación instrumental e "Ionoscan" se te queda clavada en la retina de tu escucha por esa sensible perturbación de las ondas eléctricas que vagan por una Venecia de aguas nerviosas.

Cuando el piano toma las riendas de los temas, "By this river", rápido entra Noto, para especular raciones de anagramas auditivos, donde poder quebrarte en una paz que se antoja necesaria cuando no nos dejan ni respiran.

"Summvs" consigue que el Ambient de Brian Eno, se prolongue en el tiempo, tome aire y nos deje una bocanada de secuencias programadas para los vectores clásicos de nuestro corazón. La conjura de estos dos socios nos hace creer en un mundo liderado por siderales burbujas sin miedo a la explosión definitva.


miércoles, 24 de abril de 2013

NENEH CHERRY AND THE THING. "The cherry thing" (2012)


Menudo petardazo oigan. Atense los cinturones, olviden el trip hop que realizó a últimos de los 80 la hija de Don Cherry, y dispónganse a viajar libres de prejuicios a un planeta donde el jazz libre besa los cálidos morros de la voz tan calurosa y expresiva de Neneh Cherry.

Que todos los bienindiepensantes que pensaban que la vuelta a los terrenos de Neneh seria otra catarsis de sensualidad con bajones electrónicos y miradas en el retrovisor a toda la carrera de Massive Attack o Tricky, se vayan a freír esparragos en busca de nuevos ídolos de más de lo mismo.

Acompañada por en trío sueco The Thing, admiradores de la obra de papa Cherry, "The Cherry Thing " es puro apocalipsis para el espíritu. Desde el inicio de "Cashback" donde el espectro de Coleman parece extraviarse en cada arranque de saxo supurando esquinas de pasión desbocada, hasta la pedazo versión que se gastan de Suicide, "Dream baby dream", donde Neneh pedalea silabas mientras la banda se contagia de la sensualidad apagando el fuego de los huracanes con una perfecta melosidad instrumental, todo es sobrecogedor.

En "Too tough to die" te lo pasas bomba recordando a los desaparecidos Morphine mezclados con el azúcar de miel vocal de esta pitonisa tanto tiempo desaparecida. "Accordion" (MF Doom) es tenebrosa e hipnótico, rimas en una vals ardiente de rugidos alucinadores.

La versión de Don Cherry, "Golden heart", es un laberinto donde intuyes sonidos ancenstrales, la génesis de un estilo, de una forma de expresión musical que al oirla nos hace elevarnos de toda la mierda que nos rodea.

Y que me dices de la versión de Stooges, "Dirt". Esto es punk ostia. Esto es un escupitajo en el hocico a todos los mamarachos que creen que van por la vida inventado algo con sus trucos de sombrero de pop o rock fatuo y no creible. Colofón para un pedazo de discos que desde ya me lo pondré en la cocina, en el salón, en mis oídos, en el trabajo....

¿La musa del Trip Hop? Bienvenida Neneh Cherry al orgasmotrón del jazz desquiciado y delirante, que con la batuta de tu voz, enseñas camino entre las sombras áridas de un mundo de parcas andantes. Muy grande.


lunes, 22 de abril de 2013

FLAMING LIPS. "At war with the mystics" (2006)


Lo reconozco. No soy fan de Flaming Lips. Los abandoné cuando dejaron de hacer discos peligrosos, ("Hit to death in the future head" (1992), o "Transmission from the satellite heart" (1993)). Después, imbuidos en esa catarsis de pop seudo psicodélico, como unos ELO indie, no han hecho más que producirme decepción tras decepción.

Algo parecido me pasa con los Mercury Rev. Grupos ambos que beben del mismo maná y que (repito, a mi modo de ver) han caído en los mismos problemas de relajación, de adocenamiento, que la verdad no me provoca más que apatía.

"At war with the mystics", "The soft bolletin", "Embryonic", no dejan de ser una jugada maestra de Coyne y compañía para enarbolar la bandera de los superindies con más estética que contenido. Oyendo "TheYeah yeah yeah song" o "Free radicals", hit potenciales para radiar (a quien le guste) son una muestra de comercialidad (esta última parece una mofa song de Prince) que no va a ningún sitio sino al olvido.

"The sound of failure" es tan lenta que espanta y "My cosmic autumn rebellion" es una espacial broma llena de pájaros que por no tener no tienen ni ganas de volar. ¿Emoción? Por más que escucho y escucho, "At war with the mystics" no veo donde poner una frase de aceptable degustación de esta mezcolanza sin atributos ni pegada.

"It overtakes me" es años setenta, psicodelia y estribillos tontos para desalucinar. "Mr Ambulance Driver" tampoco levanta el vuelo, ni cerrando los ojos. ¿Tanta fama para esto?. Como no quiero empezar a decir alguna palabras malsonante, guardo la carpeta del cd y pienso en otra cosa. En Swans y en Butthole Surfers. Sí, se que son otra cosa, que estilísticamente no tienen nada que ver. Quizás por esos me fascinan y estos Flaming Lips siempre me han resultado un bluff vencido y tedioso. A otra cosa pues.


viernes, 19 de abril de 2013

ABWÄRTS. "Amok Koma" (1980)


Grato descubrimiento esto de sacar debajo de los discos habidos y por haber, este lp, de esta banda germana liderada por el hamburgués Frank Z, y que en 1980, editó este monumental "Amok Koma", un cajón desastre de post punk con aires underground que la verdad que me tiene alucinado.

Quizás ahora lo escuches y si fechas el cd en tiempos más recientes no pasaría de un experimento boutade que juega con el punk y se escurre hacia latitudes más extremas. Pero no. Dudo que después de escuchar estas 14 canciones, existan muchos de esos combos que se llaman a si mismo innovadores del género, que puedan ni siquiera acercarse a estos peligrosos Abwärts.

"Maschineland", con su taladradora de incio, es punk naif, decorado con estrias hasta en el cielo de la boca. Como el pogo de "Karo 140815 hoch 2" que da la voz a esta si, las post punk, "Monday on my mind". "Shangai stinker" es un tira y afloja siniestro y corrosivo, viscoso y marcial. El vacile lo encontramos en "Bel ami", juguetón cacharro que se suena los mocos con lija de demolición casi pop.

"Vertzält" tiene un aire casi dub, y "Soflty softly" juega con nosotros al escondite de las atmosferas tenebrosas con la electricidad cargada de un erupto nocturno. Qué gozada volver de nuevo a los 80, la antesala de los 90, las dos decadas más gloriosas de la música con mayúscula para quien escribe.

Ese punteo de miedo de "Mehr", me lo pido para bailar en silencio mientrás la Luna se pone una guillotina de día. El punto anecdótico lo pone el chiste oriental-punk de "Turkenblues". Joder, que disfrute para los sentidos todo este "Amok Koma". No tengo ni puñetera idea que fue del grupo, que más sacó, ni que vida corrieron sus miembros.

Me quedo con la insolencia del punk, con la efervescencia de unos años donde la creatividad era una palabra con valor y dignidad. Abwärts, viejos punks oscuros, viejos sonidos sagrados, la revolución de la noche y las espinas. Que tiempos aquellos donde los claveles y los imperdibles crecian en la misma maceta que la insurección.


miércoles, 17 de abril de 2013

MISHIMA. "L'amor feliç" (2012)


Con este disco, Mishima, en mi modesto punto de vista, se alza como el mejor grupo de rock, pop, en catalán. Tras dos años de ausencia, "L'amor feliç" es todo un ventilador de estilos, amalgama de sensaciones que van y vienen, de rubores que te atrapan, de melodías que te hacen sonreír.

A David Carabén se le nota cada vez más a gusto en su capsula especial de mago de un pop que es un carromato de fruta fresca vendida al por menor en la puerta de las casas de tus oídos. Se nota el mimo, la dedicación y la frescura.

"La vella ferida" con su piano indagador es el comienzo del compromiso vital de esta banda con el pop de autor bien construido. El sexto disco de Mishima es eso y mucho más. "Els vespres verds" es otro de esos petardos inolvidables y "Ull satvage" con su orfebre instrumentación delicada y amable te da pie para pedir más.

Y más y mejor es "L'ultima ressaca" con sus guitarras rampantes y gloriosas y "Els crits", pedazo de hit que rápido te entrará por los tuétanos de tu corazón. Se salen con la versión que hacen de Brassans en "No existeix l'amor feliç" y en "No Obeir" se las apañan para con sus zigzags sonoros aturdirnos con gracia y felicidad.

En estos tiempos de trampas y tragedias sociales, ponemos pues un paréntesis a la ira que a todos nos embarga, y sacamos nuestra barca al mar de los sonidos alegres. Amor feliz, como dicen ellos.


domingo, 14 de abril de 2013

DEAD MEADOW. "Feathers" (2005)


Que se vayan al carajo todos esos del stone-rock, toda esa avalancha de combos suecos que no hace mucho tiempo nos aturdieron los oidos con reinterpretaciones sosas de hard rock, de Black Sabbath, de la psicodeloa años 70. Dead Meadow son otra cosa, un regalo del cielo de las setas alucinogenas, un hongo de guitarras como en la inicial "Let's jump in", arrastrados por el fango de la nebulosa de un rock lleno de alucinación.

Este "Feathers" fue el quinto disco de su carrera, y quizas para los que empiezen con ellos, desde Discos Pensados, lo recomendamos como primera pieza del puzzle de su carrera. Menos espinoso que "Howls from the hill" (2001), los de Washington se las apañan para hacernos suyos, nosotros que tenemos al hard rock como una pesadilla de la juventud.

"Heaven" es una perla lenta y espartana que va abriendo los pétalos mientras nos ponemos el pop sixtie de "Stacy's song", patillas y flores envenenadas, verde musgo que comen los elfos antes de emborracharse en la cienaga de la noche perpetua.

"Get up on down" es como si a Oasis les hubieran metido un pico en la garganta, y "Eyeless gaze all eye/don't tell the riverman" es un boomerang sin prisas de rock que vive congelado en las vitrinas de un ayer rejuvenecido.

Luego, si quieres seguir con tu viaje, eleva el sonido de tu HIFI, y te pones "Let it all pass". Seguro que los cristales y tu droga interior se juntan en una mixtura derrotadora de superfluas musicas que tu y yo sabemos. Dead Meadow, una bonita manera de volver al puro rock, al de la fibra interna, el que emerge del interior y nos desploma en catarsis de oyentes ensimismados.


viernes, 12 de abril de 2013

ZELIENOPLE. "Give it up" (2009)


La primera canción, "Aging", es suficiente para engancharme a esta banda de Chicago. Me parece estar ante una desviación de las pesadillas de Lynch; oscuros, hipnóticos, con algún saxo enfermo de sonido sonando en la lejanía, mientras arden los instrumentos entre morfina devaluada por el dolor.

El trío sabe como escocernos el hígado, como plantarse ante nosotros con la mínima expresión para seducirnos con sus pictogramas sonoros. "Little little eye- full" es ambient desértico, calmoso y frío, lírico y extenuante.

Pero lo que más me gusta son los saltos al vacío, como cuando en "All i want is calm" se pasan a aun ambient con toques  minimales, cabalgadura ensillada sobre los lomos de una arquitectura musical repleta de guiños a toda la historia del buen post-rock. "I put all my faith in her" traduce la foto de la portada en un paisaje repleto de guitarras leves, de burbujas que van y vienen, de volutas que se esparcen por el aire mientras Zelionople se dejan ir sin más.

"All planed", es ruda, lineal y hasta algo amenazante, y "Can't stop" es otra maravilla que te gustará si entre tus preferencias están los Talk Talk de última época, Labradford, y demás geniecillos de lo lento y atmosférico. A disfrutar pues.


miércoles, 10 de abril de 2013

LA HABITACION ROJA. "Fue eléctrico" (2012)


Siempre me ha gustado La Habitación Roja. Los valencianos siempre han salido airosos con su pop con guitarras distorsionadas, confiados en seguir la senda de la honestidad desde su personal manera de entender el juego de melodía y electricidad.

Disfrute de "Radio"(2001) , "4" (2003), y como no de "Nuevos tiempos"(2005), de la mano de Steve Albini, que les puso como unas moto. "Fue eléctrico" viene después de "Universal",( hace ya de esto dos años, sin contar el álbum de versiones "Para tí, vol 2"), y nos muestra a la banda en plenitud de forma, con buenas canciones de esas para enganchar, con trallazos comedidos de estupendas ondas pop.

Este octavo disco se abre con una magnifica "El resplandor" que junto a "Siberia" representa frescura y ansiedad, pesimismo y fulgor, maneras de componer como las que se hacian antes, cuando nos quedamos enganchados a las primeras de cambio de cualquier ripio musical impactante.

Quizás yo hubiera escogido otro single en vez de "Ayer", algo más flojilla, pero con el bajo de Marc Greenwood peleando en un torbellino de intensidad. Intensidad fabricada al por mayor que disfrutamos en el inicio noventero de "Indestructibles", caligrafía de las tristeza, pedazo de mapa de los sentimientos donde divagar y llorar lluvia, pétalos en medio del auxilio, rock con mechas de pasión de desamor.

"Norge" me suena a los 80, un plato frío de The Cure con paella, y "La razón universal" es ruda, angulosa, poseída por la embriaguez. "Cielo protector", la más pop del lote es una danza zíngara de engranaje curioso y volátil, para llevártelo a los oídos en un día caliente de primavera.

Asi que nos quedamos con La Habitación Roja como apuesta segura para el disfrute de los que nos gusta la confrontación de la melodía y los arreones eléctricos. Porque nos gusta La Habitación Roja, siempre, a su manera, eléctricos componentes de nuestra irregular independencia.


domingo, 7 de abril de 2013

JOEY RAMONE. "Ya know?" (2012)


El espectro de los Ramones sobrevuela nuestros oídos con la escucha de este segundo álbum póstumo (joder con los fantasmas) del flaco melenudo que junto a su banda formó parte del desarrollo musical de miles de pipiolos que nos sentimos atrapados por las ráfagas guitarreras de estos punks tan roqueros.

En "Ya Know?" encontramos todo tipo de alicientes para que la morriña ramoniana sea mitigida con polvos mágico de melodias tan vitaminicas como "Rock 'n' rolk is the answer". "I like New York City" es un homenaje a su New York vivencial y "I couldn't sleep" es un punk rockabilly de esos que te hacen trastabillar tus tobillos bailones.

Que gozada para el cuerpo, para tus engranajes sensitivos, volver a la carga con ecos nostálgicos como la reinterpretación de "Merry christmas" o la tierna "Make ma temble". También tiene su gracia "Cabin fever" y su toque electrónico sedante, y la desenchufada "Life's a gas" pone el broche de oro a este torbellino.

"Ya know?" tiene magia para el nostálgico, para las nuevas generaciones que quieran aprender de donde vienen lo que escuchan ahora, para los punks calvos, para los roqueros de toda la vida, para los que quieran disfrutar de un un buen rato ramoniano... En fin, cata este vino y embriágate con su graduación.


jueves, 4 de abril de 2013

WOMEN. "Public strain" (2010)


Los hermanos  Flegel son los culpables de que lleve ya casi una docena de disfrutables escuchas de este "Public strain". Porque este disco es una de las razones por las que creo que aun podemos tener confianza los que buscamos y buscamos por los procelosos mundo del orbe diskero que nos rodea.

Desde "Eyesore" , diamente de pop oscuro, repleto de rincones donde perder el tiempo a gusto y sin prisa, psicodelia de nieve, ritmos desfasados de otras épocas tan lejanas ya, pasando por "Heat distraction" donde me hace recordar a Television, con pinceladas de un noise levemente ruidoso, Women son una de esas oscuridades claras que vienen para enseñarnos nuevo caminos.

Me pongo "Can't you see" y alucino con esos aires orates perdidos en quien sabe donde, cuerdas desquiciadas pero sin pasarse y una atmósfera agobiante que da paso en "Venice Lockjaw" a una salvajada lenta, para bailar mientras las velas cortan la luz, mientras las botellas reflejan los últimos rayos del día, mientras nuestros viejos vinilos chillan en busca de nuevos compañeros de estantería. Tranquilos majetes, Women están aquí y lo hacen para quedarse.

"China Steps" es puro postrock via-Tortoise estrangulado con el esperpento sónico de los Sonic Youth. Menuda mezcla. Luego llegamos a la siguiente parada: "Narrow with the hall", donde Animal Collective nunca llegarán. Eso es psicodelia trenzada en vías libres de insurrección.

Tambien me flipan como se les va la olla en "Drag queen", de nuevo con la sombra de Moore, Gordon y Cia. Que bella brutalidad. Y  como si no pasase nada, "Penal Conoly" te remata con su suavidad malsana, con su veneno urgente.

Lo dicho, puro goce para los que tenemos en los 90 nuestro faro musical donde se rige la astronomia de nuestras estrellas musicales.


lunes, 1 de abril de 2013

BARZIN. "My life in rooms" (2006)


Barzin juega en la misma liga que los mormones Low, que el afligido cantamaldolor Mark Eitzel, que Red House Painters. Barzin es tristeza, soledad, ruidos de voces que no hacen más que pertenecer al espacio del silencio, del sosiego que buscamos para encontrarnos a nosotros mismos.

El combo canadiense liderado por Barzin Hosseini se sacó de la chistera estas nueve canciones que sin duda tendrás que poner junto al recuerdo emocional de los artistas arriba citados. Se mueven en la melancolía, se pierden por sombríos bosques de arboles de slowrock, prefieren dormir antes que armar bronca cuando el sol hace germinar nuestra primavera personal.

"Let's got driving"  es como reencontrarte con los Galaxie 500, conduciendo por la sobremesa de los abrazos para que no se pierda el reflejo de los besos. "So much time to call my own" es pura orfebrería pop, delicada hasta romper los tímpanos a la tormenta de la tragedia.

El violín de comienzo de "Leaving time" es el pistoletazo de salida de un rumor íntimo de depresión que no se apaga, que no se va ni con un millón de vítores mentirosos. "Just more drugs" suena deliciosamente setentera y "Take this blues" es otra sentencia de esas que cala hasta la médula cuando lo que te pide el cuerpo es no ver a nadie, no saber nada de lo que transcurre detrás de los cristales de tu casa.

Barzin, un supositorio de ambrosía lenta, un pedazo de pastel rematado de morfina de desamor, un cáliz desecho por un reguero de notas decadentes que despistadas se pierden mientras se van los días. A disfrutar.