Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

miércoles, 31 de octubre de 2012

A PLACE TO BURY STRANGERS. "Worship" (2012)


The Jesus and the Marychain fueron uno de mis grupos preferidos en esa frontera que unió los 80 y los 90. En los 90 mencionados apareció una banda, My Bloody Valentine, que partiendo de la base de los Jesus, introdujo capas de ruido, voces en la niebla, electricidad y mil rayos. Fueron la hostia. A place to bury Strangers, y salvando la distancia, me parecen unos dignos sucesores de aquellas dos bandas seminales.

"Alone" la piedra de toque de "Worship" es post-punk visceral, remangándose los sudores con un torrente de feedback demoledor. En "You are the one", suenan amenazantes, himno de la noche perpetua, catacumbas de shoegazing para merender.

Tras "Exploding head" (2009),  A Place to Bury AStrangers ya se han afianzados como uno de los combos que más nos ofrecen en cuestion de intensidad y pegada. "Fear" es un torbellino que comienza lento y  acaba en una revuelta de luces estranguladas de neones rotos.

Ackermann el jefe de todo esto, se las apaña para traernos viejos sueños oscuros atravesando programas radioactivos de memoria, agitadas turbulencias sin fin. "Dissolved", la que más me gusta de "Worship", es un viaje sin retorno a los 80 más tenebrosos con cielos oscuros y guitarras que dan miedo.

Y qué me decis de "And I'm up", vacilada de pop destripado, pedazos de lirios esparcidos por un escenario donde solo quedan los restos de un incendio punk. Disfrutable pues este "Worship", para todos los que tocabamos nuestra guitarras imaginarias de espaldas al orbe entero.


lunes, 29 de octubre de 2012

MARC RIBOT. "Silent movies" (2010)

El guitarrista fiel acompañante de John Zorn en muchas de sus andanzas musicales, Marc Ribot, nos regaló en el año 2010 un pequeño artefacto emocional cargado de profundas meditaciones, donde la cuerda de su guitarra nos mece con su pulsión lírica, con su frenesí tierno.

Ribot, junto a su Gibson ESA-175, recrea banda sonoras de pelicula, como la versión que hace de "Sous le ciel de Paris", original de Hubert Giraud, que nos traduce a su manera lenta y espectacular modos suaves para un letargo de paz.

"Silent movies" es un enorme cuenco de agua fresca que se arremolina entre las manos, un frescor radiante que entumece los sentidos, un bálsamo tranquilo de fiebre amenizadora."Variation 1" es una tentación de luces y climas tranquilos. "Delancey waltz" se mueve también en un ramillete de luces acogedoras.

La inspiración para "Silent movies" le vino al Ribot de la interpretación en directo de la banda sonora de "The Kid" de Charlie Chaplin. Musica minimal, contemporánea, esterores de blues en estado de coma, Ribot se sacó de la chistera toda una colección de postales radiantes, catapultando nuestra sensaciones necesarias de obras como esta para expansionar nuestra psique.

Ponte cosas como "Bateau" o "Radio", y te encontrarás ante la esencia de un musico que siempre nos ha regalado festines para nuestra felicidad musical. Un lujo.

martes, 23 de octubre de 2012

TY SEGALL & WHITE FENCE. "Hair" (2012)


White Fence es un grupo liderado por el guitarrista Tim Presley. Ty Segall es un tio que alucina con el garaje, la psicodelia y el feedback de abejones locos. Los dos orates de otros tiempos mejores, se juntaron para crear este enorme monumento al desbarre, a la agitación de nuestra psique.

Asi que en "Hair" encontrarás en sus 8 poderosas canciones una excusa para clavarle el diente a unas maneras de corroerte los oídos que ya creia desaparecidas. "Time" es gospel que se convierte en un paseo por el lado más tenebroso de Syd Barret.

"I am not a game" es organo, garage y maracas que compiten entre ellas para percutir pedazos de motines setenteros. Como la radiante y melosa "Easy ryder", puro veneno que se clava en la crin de tu baile. El punto más álgido de "Hair" lo pone "The Black Glove/Rag" , una manera de lo más original para acercarse a los momentos más delirante de Butthole Surfers.

"Crybaby" son dos minutos de explosion blues que te dejará como una tapia y "Scissor people" es otro auténtico puñetazo de rock sin contemplaciones siempre, como todo "Hair", con la mirada puesta en Sonics y demás precursores de muchas cosas.

Para terminar se cepillan los pelos con cactus en "Tongues", mentirosamente lenta, ácida y total postal donde notas que viajan en mundos mentales lejanos a la normalidad. Total pues estos dos tipos. Recomendable para que sigamos teniendo el coco descolocado.


domingo, 21 de octubre de 2012

THE LEMONHEADS. "Hate your friends" (1992)



Menuda portadita que se marcaron en su disco de debut la banda del que al poco seria uno de los niños mimados de la escena indie yankie, Evan Dando. Y la verdad es que en este inicio de andadura musical apenas se reconoce al que más tarde nadaría por el indie con ramalazos folk, pope de las camisas a cuadros y portada de revista de la época.

"Hate your friends" es un album de punk,  malaleche concentrada en 20 certeros disparos que por lo bajini sembraron lo que Lemonheads iba a realizar al poco tiempo de este disco. Lo digo sobre todo por "Glad i don't know", soberbio pedazo de hit. Pero luego, viene la mala baba con cosas como "I like to" o la descomunal "Rabbit" vomito de exputos para acabar la noche bien.

Nadie diria que los que hicieron cosas como "Don't wanna" o la deliciosa "Nothing true" iba a rompernos más tarde el corazón con versiones tan potentes como "Luka" de Suzanne Vega. Porque el sonido de Lemonheads se acabó dulcificando, aplatanando su propuesta, alejandónse de una visceralidad inicial a mi modo de ver más creible, más hija de una época que nos marcó a muchos.

Parecen amateur, no se preocupan más que por gritar, pero tambien en sus costuras internas, se las apañan para como en "Second chance" acercarse al mundo de Husker Du, melodía incluida. "Sneakville" es casi hardcore y "Amazing grace" suena macarra, roquera, noqueadora.

"Belt" es barricada y fuego y la que titula el lp es una ametralladora de punk confiscando nuestra necesidad para seguir siempre adelante, sin arrugarnos, con el puño en alto y la mala una en nuestra alma tan tullida. Aqui Lemonheads eran peligrosos rateros de canciones de dos minutos, luego, aunque los seguí la pista, no dejaron de ser unos parvulos de nuestros dioses de aquella época: Pixies, Dinosaur Jr y Sonic Youth.

Me quedo pues con "Uhhh" y sus motores broncos con porcelana de alambradas. Que buen comienzo de trayectoria, que juventud tan bronca, que punks tan indies.......

jueves, 18 de octubre de 2012

THE MAGNETIC FIELDS. "Love at the bottom of the sea" (2012)


Esperaba algo más de The Magnetic Fields. Llevo tiempo ansiodo de emborracharme los oídos con algo el  bueno de Stephen Merrit, aquel tipo delicado y chistoso que se saco en su dia un triple disco de canciones de amor y que ha jugado como nadie a ser pop, electrónico, barroquillo de salón y personaje de esos que ha dado forma a la musica independiente en su versión menos sofisticada.

"Love at the bottom of the sea" es un disco que se queda en tierra de nadie, y que aunque contiene alguna pieza de esas para recordar, el resumen de sus 15 canciones es un poco de nave perdida en la deriva a base de guiños a la tecnologia y la voz de Merrit.

Voz que aquí ha sido arropada por Claudia y Shirley, pero que no consigue engancharme. Recuerdo "Distortion" o "I" y este "Love at the bottom.." se me queda corto se mire por donde se mire. La bailona "Your girlfriend's face" es demasiado facil, "Andrew in drag" me trae otros buenos momentos de los campos magneticos, donde la emoción se disparaba con una pistola de purpurina.

En "Born for love" les pierde la ampulosidad, y la silbadora y campestre "I'd go anywhere with Hugh" es una anecdota que dice poco de la calidad actual de este otrora superbanda. "The only boy in town" no esta mal, pero me pierdo con cosas como "The horrible party".

Deseemos pues que truhán de las palabras, Mr. Merrit, se las arregle para a no muy tardar mitigar nuestra necesidad de versos febriles, de galaxias de discotecas de incorrección.


martes, 16 de octubre de 2012

THE WEDDING PRESENT. "El rey" (2008)


Siempre recurro a ellos cuando la apatía intenta invandir mis oídos con tantas putas malas noticias por todos los sitios. Ellos son una garantía segura, los que con "Seamonsters" instarauron en mis gustos la sentencia de "la mejor banda de todos los tiempos" para el modesto escribiente que teclea estas palabras.

Los he seguido desde su inicio, acechando cada producción, cada recopilatorio, haciéndome con algún live interesante, festejando el rugir de la voz de David Gedge y sus guitarras volcánicas, sentidas y liricas, acometidas de rock visceral, masa primigenia del indie made in 90, donde todo era posible, donde hicimos amigos que duraron toda la vida, donde olvidamos el dolor del amor con un volumen brutal de musica que nos aturdia y nos hacía libres.

The Wedding Present. Sólo el nombre y el sombrero chistera vuela por la habitación para posarse en el altavoz que escupe radiante y feliz los acordes de cualquier disco de ésta, para mi, la mejor banda de todos los tiempos.

"El Rey" salió tres años depués de "Take Fountain", y ha contado en la producción (de nuevo) con las manos mágicas de Steve Albini, quien se ha encargado de poner como siempre su dinamita particular en cada composición de los Present. Oyendo "El Rey" nos topamos tambien con los acompañantes fijos de Gedge: Simon Cleave y la bajista Terry de Castro. Canela fina.

"Santa Ana winds" es el pistoletazo inicial, la marcha que se inicia. Como siempre la garganta de Gedge, las melodias perfectas, ese pop vitaminado de alergia punk que vota y vota sobre nuestros oidos. El bajo de Terry la hostia. "Spider man in Hollywood" es Cinerama, el otro heterónimo de Wedding Present, sarcástico, visceral y tambien dramático.

En "I lost the monkey"  baja los pedales del motor eléctrico para engatusarnos con cariño, para felicitarnos por seguirles a pie puntilla, nosotros, los aficionados al sentimentalismo distorsionado, a los botes de aspirina de feddback. "Soup" es juguetona y naif y "The trouble with men" con Terry acompañando en las voces es una dulce serenata que descarga tormentas para nuestros paraguas rotos de alegría. Bella y barroca, bucólica y serena.

¿Qué más le podemos pedir a The Wedding Present? Nada, que sigan a lo suyo, que "Valentina" (2012) tengo pronto una continuación para que nuestros corazones puedan llevarse a la boca un buen pedazo de alboroto musical. Los más grandes, por siempre, The Wedding Present.


sábado, 13 de octubre de 2012

KATE BUSH. "Hounds of love" (1985)

Voy hacer una confesión ahora que nadie me escucha ni me oye. "Hounds of love" es el primer disco que escucho integro de ésta cantanta inglesa. Si, lo sé, que me he estado perdiendo algo muy especial, pero como sé que nunca es tarde para toparnos con sorpresas de esas que nos alegran el día, llevo toda la semana disfrutando de miedo con "Hounds of love".

Ya me he puesto a buscar como un poseso toda la discografia de esta belleza vocal, y mientras tanto vamos a sacar la pluma del tintero de las palabras quietas para gozar y disfrutar de esta pletórica activista de los sentimientos.

"Hounds of love" fue el quinto disco de su carrera, y la Bush tuvo el coraje de grabarlo en el estudio que construyó en el granero de la familia. 24 pistas para el sueño y el magia, para comenzar con una joya como "Running up that hill (a deal with god)" pop feliz repleto de ornatos y jolgorio. La que titula el disco es otra fabrica adictiva de neones para disfrutar. No me extraña que alguna revista british colocara "Hounds of love" entre los mejores 50 discos de todos los tiempos.

Podemos decir que en ese año, los primeros 80, lo que más se vendia y radiaba, digamos, lo más comercial, no era per se pan duro para la multitud de oidos domesticados. "Houds of love" es una muestra de ello. Oye "The Big Sky" y comprenderás porque Kate dio un porrazo en los mismisimos morros del exito a la por entonces primeriza Madonna. Buenos solos de guitarra, chillidos, baile con sirenas a medianoche....

"Mother stands for comfort" , sintetizadores de la época, tierna pero a la vez ruda, para mesarse los cabellos del disfrute. Y si quieres una de esas cumbres sonoras que no tienen fecha de caducidad, ponte a escuchar "Cloudbusting", single que salió justo hace casi 27 años y que deja en un pesebre a toda la producción pop actual.

Desde hoy me conjuro a investigar el proceso de mi cautiverio cuando me pongo "And dream of sheap", y noto que mis arterias corazoniles se contraen con paz, degustando las virtudes del buen pop. Sublime.

miércoles, 10 de octubre de 2012

SUN KIL MOON. "Among the leaves" (2012)

Cada vez que el ex-Red House Painters, Mark Kozelek, se decide a ponerse a trabajar (esta vez con el quimono de sus Sun Kil Moon), sé que tengo que dejar pasar a la tristeza a ratos por la estancia donde habito, para conquistar luego junto a la belleza de las melodias que iradian cada produccion de Kozelek, pequeños espacios para el esparcimiento íntimo.

Los pintores de la casa roja, junto a el club americano de la música fueron mis referentes de tranquilidad en aquellos 90 donde los Pixies te sacaban dulcemente de tus casillas, y J. Mascis se salia versioneando a The Cure, junto a unos jóvenes sónicos que nos convencieron de lo bueno que era el ruido, de su poder cautivador, medicina para nuestra rebeldia de 20 años.

Luego, me hice con los trabajos en solitarios de tahur afligido, y cuando me topé con Sun Kil Moon, supe que nada había cambiado. Que este luthier de los corazones dolidos sabia tensar la cuerda de nuestra querencia por lo fragil desde la austeridad más delicada.

"Among the leaves" , para los que les gusta cortar espigas en el campo mustio, es una buena razón para ser campestre de sentimientos durante un buen rato. La mayoria de los temas, Kozelek y su guitarra de nylon, se bastan y sobran para pernoctar en el vahido de nuestros silencios. "Sunshine in chicago" es una de esas perfecciones que te arrullan y te meten en el bolsillo, con su levedad mágica, con su pañuelo de estrellas difuminadas por el polvo de los dedos sobre el armatoste de madera.

El neocouyntry o como rayos lo quieras llamar aparece en cosas como "That bird has a broken wing". Pero lo que a mi me gusta son las baladas como "Elaine", copos de nieve o de avena, seda en tu descanso, dejarlo todo para planchar palabras. Bella. "The winery" es otra pieza del puzzle de estas 17 canciones que no fallan, que son una fotografia marrón de olvidos ya defenestrados.

Como me gusta "Young love" con ese aire provenzal, lirico abanico de iris sobresaliente. "Track n. 8" es caligrafia espantando males y "King fish" es otra ordalía de peces esta vez eléctricos que como toda sensacion de eternidad, se escapa por los dedos de la vida.

Mark, como siempre, no deja nada a medias. Edifica casas de noble cerezo para que el rugevientos no se lleve la veleta de las buenas melodias. Asi, desde su hogar, lanza bengalas a los ciegos para que puedan pensar o soñar sobre el desafio de la luz interna. Grande.


sábado, 6 de octubre de 2012

JOHN ZORN. "The gift" (2001)

Señoras y señores, con ustedes el gran John Zorn, uno de los visionarios mas grande que ha dado la música actual; torbellino de estilos, saxofonista free-jazz, visitante de musica judia, hardcoriano de 30 segundos, cafre y sensacional músico que desde hace años se ha movido con autentico brio en los andenes de la musica dificil para contaminarnos con sus efluvios sónicos.

No hay mes que no saque un disco, y en su dilatada carrrera os puedo asegurar que no hay ningún agujero negro. En "The Gift", no vamos a encontrar al demonio que cabalgaba sobre nuestras crines, el aullido lobuno del saxo se ha convertido aqui en una sereneta para caminar por el Sena de la mano del silencio más profundo.

Este disco esta dentro de la serie de discos que sacó con el nombre de "Music Romance series", y la verdad es que es una maravilla la capacidad que tiene Zorn en transmutarse, en convertir los exabruptos en delicadeza, en pasar de ser con Naked City uno de los pioneros del noise más bestia, a acicalarnos los oidos con una tonelada de flores silvestres de romanticismo. Claro está, a su manera.

En "The gift" encontramos a su inseparable compañero el guitarrista Marc Ribot, y por aqui tambien hace su aparición Dave Douglas, James Saft o el percusionista Cyro Baptista. Este cd te puede recordar de golpe y porrazo a lo que se hacía alla en los 50, algo de easy leasing, musica caribe, surf entre copas de champan. "Makahaa" es una buena muestra de ello.

Como también fliparás con el salitre de "The Quiet Surf" y con los aires exóticos de "Samarkan". "Train to Thiensan" es un bendito tour de force para pasear entre frondosos bosques repletos de sonidos de naturaleza mientras las vias de tren se convierten en hortigas.

La más romántica del lote es "Mao's moon" con Dave Douglas y su trompeta llevándote de la mano a un salón de te de amor. Colosal y suprema. Tampoco debemos olvidar "Cutting stone", fenemenal esbozo cargada de percusiones minimales.

"The Gift", un regalo para tus sentidos, un puzzle cromático de sensaciones diversas que te hará refrescar tus gustos por lo bueno.


jueves, 4 de octubre de 2012

SIGUR ROS. "Valtari" (2012)


Estamos de enhorabuena los que caimos rendidos al momento cuando escuchamos "()" y "Agaetis Byrjun", obras indiscutibles de estos islandeses cuyos ultimos trabajos empezaban a patinar por la querencia del Jónsi a ambientes excesivamente sinfónicos.

"Valtari" es otra cosa. Es toparte de nuevo con un iceberg de rosas momificadas en mitad de ninguna parte,  sombras transparentes que te dejan un dulce sueño en tus parpados funestos, es una larga epopeya donde lo que prima es la sentencia de los cielos claros, profundos, letargo que se rompe con un chillido de tormenta, o con la primera pieza de una construcción de cariños.

Sigur Ros están de nuevo aqui, vienen en un barco perdido de notas musicales que se esfuerzan por la levedad para convertirse con el transcurso de los minutos en una sentencia para dar portazo durante un rato a la vida tan dura que nos ha tocado vivir. En "Valtari" conviven las hadas de los bosques perdidos junto a los truenos que rompen en dos el avellano. Aqui hay cristal opaco y lindes de postrock que se retuerce entre lava de ambient congelador.

Canciones largas que parece que no se acaban, forman el eje fundamental de "Valtari". Ya desde "Ég abda" con su orquesta de las nubes, dejan la escalera preparada para que subamos paraísos. "Ekki múkk" entre sollozos de silencio deja pedazos de lagunas de bruma entre solemnes artificios de cuerda.

Una de mis favoritas es "Varúo",un monumento a la creatividad electrica, a estos torrentes de bálsamo que los Sigur creaban cuando los conocimos. "Rembihnútur" con su piano inicial rasga cielos e infiernos, y "Daudalogn" es otra gema más que te incita a elevarte, a dejar este puto mundo de crisis y mezquindades para unirte virtualmente con alguna bonbadosa tos divina.

Han vuelto, si, los ángeles inmaculados del post-rock, los artífices de la leyenda del hielo eterno. Escucha y echate a volar.

martes, 2 de octubre de 2012

DEUS. "No more loud music-The singles" (2001)


Qué pedazo de alegría haberme topado con este conjunto de canciones irresistibles, de la mejor época de esta banda belga, que allá por los 90 se encargó de alegrarnos la vida con hits y más hits emocionales para nuestra fabricación particular de himnos para flipar.

Los de Amberes, con Tom Barman y Klaas Janzoons como principales adalides, tuvieron sus años de gloria, construyendo épicos momentos donde la electricidad se abrazaba al violín, en un maremoto de art-rock para todos los públicos con oido fino.

Discos como "In a bar, under the sea" (96) y sobre todo "Worst case scenario" (94), los posicionaron en la parrilla de bandas necesarias para completar tus recopilacciones favoritas del momento. Y aunque el tiempo no ha sido generoso con ellos (sus ultimos trabajos son más bien para olvidar) este "No more loud music" nos hace recordar los enormes que fueron.

Como olvidarnos de ese inicio de violin en "Suds and soda" que da paso a una explosión de electricidad con una melodia de esas que te engancha el pescuezo. Y la fiebre indomable de "Via", retadora, exclamando urgencias y frenesi.

También tenían tiempo para sonar rudos y minimales, como en "Theme from turnpike", pura radiación casi kraut. Y como no reseñar  pedazos de pop deslumbrante como "Little Arithmetics" que te dejaban ahito de alegria.

Sin embargo, por lo que recordaremos a dEUS, será por cimas indies como "Roses", donde se juntaba todo nuestro cariño hacia Pixies, Pavement,etc,etc. en un pelotazo (no de goma) donde nuestros pies se llenaban de lagartijas. Grandes estos dEUS, grandes.

Asi pues, una buena manera de hacer frente a la nostalgia otoñal, con estos 11 temas que seguro se harán un hueco en tus quehaceres diarios musicales.