Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

sábado, 30 de julio de 2011

ULRICH SCHNAUSS. "Goodbye" (2007)


Con la critica de este disco del aleman Ulrich Schnauss, Discos Pensados durante 15 dias se toma vacaciones. Un pequeño parón de 15 dias, un viaje a la Galia para perdernos en el Mediterraáneo. Seguiremos escuchando musica, pero la grámola se parará, las palabras se quedarán en standby, y los discos se mecerán en el autismo de los oidos alertargados.

Ulrich Schnauss, me ha parecido de siempre el artista que más se ha acercado a igualar el universo de esos inigualables Cocteau Twins. Música atmosférican, ruidos delicados, melodias que se acercan a la New age pero que con prudencia se alejan de ella por la dedicación especial del músico por experimentar con la electrónica.

"Goodbye", me parece de sus trabajo más logrados. "Never be te same" es toda una apologia del universo de Elizabeth Fraizer, con esas voces angelicales que se mecen en murmullos distorsionados, serafines tullidos que buscan la gracia por la melodía perfecta.

"Shine", es casi perfecta. El piano, la cadencia vocal del alemán, y sobre todo la sensación de emoción, de paraxismo que sale de estos cinco minutos geniales. En "Stars", te arrastra por el tunel del tiempo, y los 80 hacen posesión de tu cuerpo con un enorme feedback controlado, bellamente ejecutado.

Hay veces que le sobrepasa al bueno de Ulrich toda esa grandilocuencia casi sinfónica, como en la electrónica "In between the years", pero se le perdona cuando nos topamos con joyas tan enigmáticas como "Medusa". A los que les encanta todo el movimiento ochentero bien entendido, Schnauss les va a flipar.

En fin, voy a poner pues la pluma a remojo, la guardo en el cajón, la cierro con un cerrojo de sanidad musical, y la prometo que en 15 dias, el diario de los discos pensados volverá por sus fueros a llenar hojas y hojas de gustos y disgustos musicales. Pasad todos unas buenas vacaciones, alejaros del ruido, abrasaros con la buena musica, y desconectad del trabajo y del dia a dia. Yo seguiré pensando discos en el laberinto amigo del pais vecino. Nos vemos amigos.

jueves, 28 de julio de 2011

DESTROYER. "Trouble in dreams" (2008)


Desde que conoci a Destroyer, comandados por Dan Bejar, siempre me han parecido unos dignos sucesores del legado de Pavement, en su vertiente más pop, teñidos con aires de Bowie, de pop artesanal repleto de florituras para llevarte a la playa y descargartelo en minutos sucesivos de candor popero.

"Trouble in dreams", cumple la máxima de la carrera de Destroyer, y la verdad es que si buscas canciones redondas, bien ejecutadas, amortizadas por una buena voz que sabe escurrirse por las olas de los oidos, Destroyer es tu grupo.

"Blue flower/blue flame" es una joya en toda regla que se ve secundada magnificamente por "Dark leaves from a thread", donde explota Bejar explota con mesura, conciliándonos con lo mejor de su carrera poética, con su arte tan singular, y su voz propia.

Y "The State", es como revivir con gracia toda la ultima época de los añorados Pavement. Después viene un poco de marcha atras y ellos solitos se gestionan una enorme canción para recopilar en tus hits preferidos para silbar en silencio: "Foam hands".

Pop de alta calibre, manufacturado con soltura, ejecutado con cortesia y gracia, "My favourite year" es otra muestra magnifica de este estupendo y radiante ejercicio de desmesura orfebre.

Y luego les sigue la inspiración y se sacan del sombrero de mago cosas como "Introducing angels" que es para elevarlos a la cumbre de las canciones bien hechas.

En conclusión, si quereis buen pop, tomad Destroyer y embriagaros con su ración de serenidad agitada.

lunes, 25 de julio de 2011

J, MASCIS. "Several shades of why" (2011)


J.Mascis,formó como guitarrista de Dinosaur Jr, este triunvirato invencible que se construyó en los 90 acompañado con los Pixies, y Sonic Youth. Con solo mencionar estos nombres se me viene a la cabeza un mogollón de recuerdos, de amigos en un coche votando entre humo, de amistades que se forjaron escuchando a estos monstruos que siguen siendo a dia de hoy insuperables. Joder que viejo que nos vamos volviendo.

El bueno de J. Mascis, esta vez sin sus compañeros en solitario The Fog, nos regala una maravilla casi acústica que es toda una delicia, una andanada de tranquilidad que esta muy lejos de los torpedos eléctricos a los que nos tenia acostumbrados con Dinosaur Jr. Ni tan siquiera los solos de su guitarra se dejan de ver en este marasmo de calma que se llama "Several shades of why".

"Listen to me" es una triunfante y melancólica procesión de minutos con su voz rota como siempre pero esta vez sin el trueno en el sonido. Los acordes de la que da titulo al album resumen a la perfección las coordenadas de una producción donde se cuida los tiempos bajos, la savia de la voz, los instrumentos como torrentes balsámicos.

A reseñar la compañia que se ha buscado el colega Mascis, acompañado para la ocasión con gente de Broken Social Scene, Band of Horse o Godspeed you black emperor, todos unidos bajo la máxima que nos tiene que romper el corazón.

"Not enough" es como estar escuchando a los dinosaurios pero sin la pasión energética que ponían éstos en cada tema. Aquí el arrebato viene de la paz sonora. "Very nervous and love" es un poco de Neil Young con un mucho soledad emprendedora.

Y aunque siempre me quedare con la Bomba H de los Dinosaur Jr, en cualquiera de sus etapas, la ternura que dispara "Is it done", o la especial "Make it right", hace que Mascis siga estando a la altura de las circunstancias.

Verdadero personaje histórico de una época que no olvidamos, su ultimo trabajo me lo llevo en un cuenco de luces tranquilas para acompañar estas vacaciones que están a punto de llevarme lejos de Iberia. Un monstruo tio Mascis, un monstruo.

sábado, 23 de julio de 2011

BONNIE "PRINCE" BILLY. "I see a darkness" (1999)


Bonnie "Prince" Billy empezó su carrera con unos hacedores de country torturado que se llamaron The Palace Brothers. De ellos conservo aun un viejo vinilo ya deslabazado por tanta aguja enfermiza esforzándose en repartir las notas que ya se han perdido por el handicap del tiempo.

Su solvente carrera en solitario comenzó con este disco de portada tan sugerente. Y sin miedo a equivocarme, puedo decir que el climax mayor de su discografia se lo lleva este "I see a darknesss", donde el título es todo un aviso a navegantes de lo que podeis encontrar en esta cienaga de country triste con puntitos de folk extraviado.

Si escuchas "A minor place" con su piano llevando a la voz de Bonny por desérticas carreteras sin final ni destino, te preguntarás de que color es el oasis del corazon de este músico acostumbrado a batallar por las sombras. "Nomadic revery coil around" es lenta, pecaminosa, harta de grises hasta en las notas más positivas.

La que da titulo a esta pequeña biblia de desengaño es desasosegante, artera, brumosa, acariciadora de los lados más dañados del corazón. Ordago seguro para tus oidos. La sombra de Neil Young aparece en "Another dau full of dread", donde las teclas se llenan de voces que sin demasiada ganas de molestar se agrupan en un conjunto vacio de silencio.

Algo de velocidad (tampoco mucha, no os creais) nos ofrece con "Death to everyone", especulando esta vez con el coma para levantar un grito de alarma en la noche que no se acaba.

No he prestado demasiado atención a su posterior obra, pero este "I see a darkness", merece de verdad la pena. "Knockturne" es para huir por siempre de la crispación para detenernos en nuestros siseos internos.

Otro disco más para perpetuar la melancolía pues. Para poner junto a Bill Callahan, Jeff Buckley y otros agitadores de los mares desaprensivos. Música con dolor, dolor que es medicina cuando cura espinas demasiado cercenadoras de alegria.

miércoles, 20 de julio de 2011

CORRECTO. "Correcto" (2008)



La verdad es que nunca me crei lo que nos intentaron vender como nueva oleada de grupos a seguir, posicionando a bandas como Franz Ferdinand, Artic Monkeys, Strokes, etc.etc. como la nueva paradigma de la musica independiente.

Después de haber vivido (gozado) la explosión de los 90, todos estos retales de grupetes sin más afan que buscar protagonismo en los medios, fue toda una jugada que tenia más marketing que importancia musical. Si en los 90 era una avalancha de combos que nos atronaban las orejas y nos dejaban cao, estos señoritos de lo indie repetian patrones del post-punk con ninguna alegria y bastante hastio en la mayoria de los casos.

Correcto, fue la efímera banda compuesta por el miembro de los Ferdinand, Paul Thompson, y liderada por el pintor Richard Wright quienes mediante Correcto buscaron seguir a su manera, las huellas de la Velvet, PIL, o Modern Lovers.

Y la verdad es que aunque estan años luz de los grupos que menciono en el parrafo anterior, me parecen más creible que toda ese invento que generó la prensa britanica para vendernos el caramelo de los nuevos ídolos del rock.

Aquí encontramos buenas canciones que militan casi en el art-rock, como "Inuit", y otras como "Do it better" que saludan con bastante buen quehacer todo el post-punk que nos encandiló en los lejanos 80.

También me parecen creibles cuando abordan pequeños pildorazos pop como "Joni", o cuando en "Save your sorrow", transitan por su lado más tierno echando un vistazo al legado de la Velvet.

"No one under 30" es punk estructurado en bajas dosis de nihilismo, rabioso, setentento, agitado y turbio. Y ese inicio de "Here it comes" que me hace pensar en los Pistols, se convierte al momento en una andanada donde puesdes hallar huellas de Magazine.

Nada que ver pues con todo el infumable rollo de los Ferdinand y compañia. Hasta te hacen mover el esqueleto en "Downs" con su vacilona creación de todo un universo salpicado de tics que los que seguimos los 80, reconoceremos al instante.

Un correcto disco pues el del "Correcto", que no pasará a la historia, pero que llenará en tu discografia los huecos que cada dia son más dificiles de llenar. Agradables.

martes, 19 de julio de 2011

FRANCESCO TRISTANO. "Idiosynkrasia" (2010)


Lo que hace este joven luxeburmgues tiene merito. La verdad es que te puede o no gustar, pero lo suyo, eso de aunar electrónica, con formatos clásicos de piano, y con notas de tecno (por llamarlo de alguna manera), es toda una demostración de que este muchacho se mueve bien en un terreno tan temerario.

"Mambo", el primer corte, define a la perfección las maneras de este chico. El sonido del piano, solapado por una manta percusiva de electrónica; galvánico, pero también inocente. En "Nach wasser noch erde", lo que te atrapa es el sonido del piano clásico, componiendo una bella pieza de ocho minutos que a su manera, rinde homenaje al gran Jarret.

Tristano sabe aunar los nuevos tiempos con el clascismo más ortódoxo. El resultado podria ser una boutade, pero no le sale mal lo que intenta. "Wilson" es todo ritmo, casi dance enfebrecido con pinceladas de teclas enfriadas al por mayor. Y la que titula el disco, se le va la cabeza y se mete a añadir toques funkies,a ejerciendo de maestro de ceremonia a su manera.

En "Fragane de fraga", me queda algo frio, sonando algo más deslabazado componiendo una fatigante song club. Más cuando más me llena es cuando pueden los ambientes sosegados como "Last day" donde el piano es el máximo protagonista de la historia, y donde acabamos siendos mecidos por estas olas interiores de confort.

"Eaterns market" es una vacilona visión de la musica de baile de los 80, con el piano siendo acompañado por unas curiosas palmas, en medio de una instrumentación.

Nada innovador el bueno de Tristano, si que hay que aplaudir su personal forma de cabalgar entre medios tan divergentes como su formación clásico y toda la recue de artificios que emplea para sumergirnos en su volcán de sonidos. Curioso.

sábado, 16 de julio de 2011

LOW. "I could live in hope" (1994)


¿Sabeis como suena el sonido de las entrañas del corazón? ¿Os habeis preguntado alguna vez sobre el peso total de un suspiro? ¿Alguien puede dibujar la desolación sin morir en el intento? La música de los mormones Low es eso y más,porque lo suyo es adentrarse en nuestra alma para erizarnos nuestro destino.

Este "I could live in hope" fue el primer disco de Mimi Parker y Alan Sparhawk, y desde esta inicial muestras de intenciones, toda la carrera de Low ha sido un continuo bálsamo emocional, una catarsis que a veces era contenida y otra explosiva como en los ultimos experimentos del grupo, ("Drums and guns"-2007).

El disco empieza con "Words", y si es la primera vez que te topas con ellos, con este tema te tendrán hipnotizado de por vida. Instrumentación cansina, lenta, mientras Allen se deja la voz en una cueva de tristeza con las paredes decoradas de las fotos de los niños que ya han echado el vuelo, mariposas por un dia, por siempre eternidad.

"Cut" casi me recuerda a los agónicos Swans, pero al contrario que estos, Low sabian cavar el campo con melodias dolientes como sus socios Codeine. La misma marca del dolor, el mismo utillaje para las heridas.

Y si de la tristeza podemos sacar un molde, escucha "Slide" y sus acordes que se duermen, y la sensación de grisura espectral llenará tu cara de telarañas. Menudo primer disco que se marcaron estos creyentes en la fe de la diáspora del ánimo.

"Lazy" se retuerce estableciendo las pautas por donde iba a transitar el sonido de Low. A penas se han movido de sus coordenadas. Que no lo hagan jamás, no les hace falta. La voz de Mimi en los nueve minutos largo de "Lullaby" es para enmarcarla, para subir el volumen de tus deseos y envolverlos en papel regalo de niebla. Terriblemente bello, hermosamente extraño.

Y los duetos de Allan con Mimi, no hay que perderselos. "Sea" es un paseo por una barca a la deriva hacia el puerto de los no sueños. ¿Qué mas puedo decir de Low? Siempre he esperado con ansia cualquiera trabajo suyo para llenar los espacios en blanco, para reconfortar mi espiritu, para saludar a los astros por la aparición de este apocalipsis de las palabras sedadas.

En el horno, tenemos lo nuevo de Low, "C'mon", cuya aparición en Discos Pensados está pendiente, y que no deja duda de la enorme huella musical que estos sensatos tipos religiosos nos han dejado a nosotros que creemos en la musica como deidad para apaciguar nuestros particulares demonios perturbadores. Grandes e indespensables.

jueves, 14 de julio de 2011

CAFÉ TACUBA. "Cuatro caminos" (2003)


Con bastante cautela me he dispuesto a escuchar el cuarto disco de estos mexicanos, vendidos a los cuatro vientos como una especie de Radiohead de Latinoamerica, como la cabeza más visible del rock alternativo de esas tierras tan lejanas para nosotros (y no solo lo digo en plan fisico; es una pena que nos llegue tan poca información a nivel musical de lo que se cuece por alli).

La verdad es que a nivel de expectacion en lo que se refiere a elementos rock manso, en este cd, tiene todo para ser vendido como lo han hecho, en los medios más "importantes" de este cajón desastre que es el mundillo alternativo.A mi, me dejan bastantes frios. Oigo "Cero y uno", con sus guitarras guiñando un ojo a todo lo que hemos escuchado en los 90, y bueno,si, pero luego la letra y el sentido último del tema se me pierde.

"Eo", rítmica, bailable, locuaz, se pierde en sus zigzagueos electronicos. Luego viene "Mediodia" y parece que estoy escuchando una repetición del orbe musical de Ivan Ferreiro, ex-Los Piratas. No, parece que esto no funciona.

Parece que levantan algo el listón con la aguerrida "Qué pasará", que se acaba perdiendo con su aire comercial que hace que se desperdicie un buen inicio de canción. Rubén Albarrán el culpable de todo esto, no se bien a que juega. O creo que si. Hacerse conocido con elementos ya mil manoseados del orbe indie.

"Eres" es para que se lleven un Grammy de esos que llaman latino, pero no deja de ser una autentica ñoñez fabricada para mentes algo flojas. "Recuerdo prestado" cojea por parecer épica y ser solo una fabrica gris de sensaciones inocuas.

Y para acabar de arruinarlo todo "Recuerdo prestado", reggae tonto, absurdo, letras inofensivas y una actitud obediente hacia los dictados de la musica para vender.Al final la cautela inicial con esta banda tenia su porque.

Sólo espero que los amigos que leen Discos Pensados y que viven al otro lado del charco, nos cuenten más de este grupo construido por emular a sus mayores pero con una falta de credibilidad que dan ganas de olvidarlor ya. Café Tacuba, no, no me interesan, ni me los creo.

martes, 12 de julio de 2011

ELUVIUM. "Similes" (2010)


Matthew Cooper, el jefe de Eluvium es un tipo afortunado. Afortunado porque su voz es talento, porque su música es un encantamiento, porque nos deja sin movimiento cuando escuchamos este quizás, su mejor disco hasta la fecha.

Acostumbrados al ambient de sus anteriores obras, este "Similes", abre el campo hacia otras tonalidades, todas ellas amables, sensitivas, carentes de pesadez, afanándose en llevarnos por los terrenos de los sentimientos más inspirados.

"Leaves eclipse the light" en el inicio, es todo un petardo para tu corazón. Es como hallar un cruce entre el John Cale más sosegado y las letanias suaves de The Blue Nile.

La música de Eluvium te llegara, te abrasará, te hará sentir mejor. "The motion makes me last", con el piano erigiéndose como protagonista se eleva desde las sombras para ejercer como antidoto perfecto para cuando el ruido es apisonadora, elevarte en un pedestal de rocío crudo.

La electrónica que aparece son composiones paisajista de todo un monumento a la felicidad de la melancolia, a los estados de letargos que como una bella danza, soplan desde "Similes" para nuestra dulce perdición. "Weird creatures" es una perfecta muestra de ello.

A veces hay sombras como en "Nightmare 5" que nos quieren atenazar los besos, reflexiones instrumentales que son colapsos interiores. Pero luego llega "Making up minds" para festejar la hora del otoño eterno, cuando las hojas de la lirica deambulan solitarias por nuestra caminos interiores.

Matthew Cooper es un tipo con suerte. Tiene a los hados de su parte para produccir cosas tan realmente bellas como los once minutos de "Cease to now", donde deseamos que no se acabe jamás la canción, que viva con nosotros siempre, que la voz de Cooper sea un refresco para detener la alarma de los tiempos.

Para los que se vean poseidos por Eluvium, desde Discos Pensados aconsejamos el jarabe del alma de "Copia" (2007). Más analgésico contra el dolor del todo.

viernes, 8 de julio de 2011

BEASTIES BOYS. "Paul's boutique" (1989)


Qué dificil es quedarse con un disco de los maravillosos Beaties Boys. Su producción es tan exhuberante, variada e interesante, que la verdad, bien podia haber elegido "ILL comunication" o "No sleep to Brooklyn", pero este "Paul's boutique", es una muestra y resumen de todo lo bueno que han dado los chicos bestias para revitalizar desde sus posiciones el hip hop.

El disco que criticamos fue el segundo largo de los norteamericanos, y tras el zambobazo de "No sleep to Brooklyn", todos estaban esperando como locos la siguiente obra de los orates del ritmo.

Aquí se vuelven los reyes del sampler, los platos giran a una velocidad endiablada, y lo más lento que te vas a encontrar aqui es la inicial "To all the girls". Luego, dispón a subir el volumen de tus auricurales, porque lo que te vas a encontrar es quizás uno de los discos más influyentes e interesantes de toda la historia del hip hop.

"Shake your rump", es el himno que estabas esperando para romper los timpanos al vecino. Bases contundentes, y un trababajo superelaborado en las voces que da paso en "Johnny Rall" a una especie de rock and rolk torturado por estos bromistas ebrios de enfatizar sus vientos salvajes.

Adam Yauch (MCA), Mike Diamond (Mike D) y Adam Horovitz (Adrock), lo logran en cada tema, no hay ningun momento de respiro, aqui no les puedes perder de vista, porque sino te dispararán sin remisión y te harán trizas tus oidos ("Egg Man").

Por más que escucho "Paul's boutique", más sensación tengo de que antes se hacia mejor musica que ahora. Por más que arañamos las tiendas de discos, los mp3, y toda la información que tenemos a nuestro servicio para encontrar joyas como esta, tenemos que escarbar y escarbar, sintiendo que la paciencia cada vez se agota antes.

Me pongo "High Plains Driffer", y alucino con la rallada que se sacan de la manga estos mocosos descreidos y soberbios. "The sound of science" es una vacilada que te hara reir, seguro, y "3minute rule" tiene un aire negro de lo más cachondo.

¿Qué mas decir? Pues que debes de hacerte con él si aun no lo tienes. Esto es pura dinamita, accion criminal, voces que se te clavan, ritmos que crujen, hip hop de batalla campal, vinilos voladores que se chocan contra tu piel, aires de diversión en medio de tugurios enfermizos. La mas grande banda de hip hop de toda la historia pues, los chicos bestias de nuestras iras. Pasen y vean....

miércoles, 6 de julio de 2011

LIZZY MERCIER DESCLOUX. "Press color" (1979)


La No Wave, (reacción underground a la new wave), fue una autentica tormenta que desde las alcantarillas del underground neoyorkino, llenó los ultimos años de los 70 y los nacientes 80, con bandas que tenian una cosa en común: ir contracorriente.

James Chance, Lydia Lunch, Glenn Branca, DNA o esta polifacética artista que se llamo Lizzy Mercier, hicieron todo lo posible para que el rock fuera algo diferente, y cada uno desde sus parcelas, lograron ser una de los soplos musicales más frescos e interesantes que ha dado la música moderna.

"Press color" grabado en dos semanas, nos muestra a una artista que le pirra la musica de baile, el ritmo, pero desde unas coordenadas totalmente fuera de onda, dislocando los ritmos, haciendo de la pista un sitio para perderte tu solo más que para encontrar compañia. "Fire" es una muestra de ello.

"Torso corso" es pura no wave; concisa, corta, oscura, minimal, agresiva. Con solo oirla te puedes imaginar lo que se estaba gestando en los clubs más peligrosos de New York. Se calza una autentica version de "Mission Imposible" de Lalo Schifrin que te dejará sin habla, y en "No golden throat", se atreve con un reggae estrafalario la mar de vacilón.

Luego la colega se marca otro cover, "Jim on the move", esdrújulo experimento caotico que enlaza a la perfección con toda la filosofia de un no-movimiento musical basado sobre todo en hacer del underground un concepto con un significado más alla de las catacumbas musicales de la época.

"Wava" es funk que me recuerda a sus hermanas de época las enormes ESG, y en "Tumour", remplaza el "Fever" por el "tumour" para sacar a pasear sus dotes punk, descacharrado la original con un morro que te flipará al momento. Joder, menuda epoca y menunos pedazos artistas que se dieron cita en la city en aquellos lejanos años.

Ocho temitas originales, que en 2001 fueron aumentados en una ediccion especial del sello ZE, por unos eps que también desde Discos Pensados, se recomiendan para tener constancia de lo que pasó por alli en esa época. Una delicia volver a escuchar ese sonido tan amateur pero tan repleto de garra y de unos deseos impulsivos de romper moldes y fronteras. Enorme pues la Descloux.

lunes, 4 de julio de 2011

CROCODILES. "Sleep forever" (2010)


A los que hemos sido seguidores de toda la carrera (a veces algo irregular) de los Jesus and the Mary Chain, la primera escucha de estos norteamericanos nos los pone de lleno en la cabeza, notando las deudas evidentes, pero aportando su granito de arena para que "Sleep forever" sea algo más que un ejercicio de revisionismo.

Charles Rowell y Brandon Welchez, los dos pillos que son responsables de este artefacto, se las han apañado en este segundo album bastante bien, llenando "Sleep forever" de feedback y de rock fibroso, con aspirinas de psicodelia.

"Mirrors", la que da el pistoletazo es urgente, casi kraut en su estructura, aderezada por la voz de Brandon que casi calca a Ian Brown de Stones Roses. "Stone to death" es un golpe de efecto perfecto donde la psicodelia succiona al rock en un potente entramado sónico.

Suenan viejos en "Hollow hollow eyes", y en "Girl in black", se vuelven melosos, austeros, como si cansados de tanta energia necesiten de un poco de descanso para seguir dando guerra. Guerra que encontrarás en la que titula el disco, puro Mary Chain en sus mejores épocas.

Digamos que Crocodiles revitalizan tanto el sonido de Manchester que nos emocionó en los 90, como una ya usada forma casi garagera de enfrentarse a esto del rock con tics nervudos y ágiles. "Billy speed" es una buena muestra de ello.

Hasta les perdonamos su guiño a los Beach Boys, en "Hearts of love", porque son jóvenes, y la juventud trae a veces esos despites que bueno, son perdonables cuando el cuerpo del disco no es nada endeble.

Asi que otra banda más a tener en cuenta, a seguir sus pasos y comprobar si lo suyo es una filiación provechosa en los angulos muertos del ayer, o simplemente una aventura que se derretirá con el paso del tiempo. Estaremos atentos.

viernes, 1 de julio de 2011

EDISON WOODS. "Edison Woods" (2001)


Con este pequeña publicación comenzaron su carrera esta banda de Brooklyn liderada por Julia Frodahl, cuyo universo musical esta plagado de terciopelo, de folk de dormitorio brumoso, una continuación más o menos acertada del universo de Cocteau Twins, pero sin tanta excitación.

Si bien fue en su tercer largo, "Seven Principles Of Leave Not Trace", donde tuvieron su modesto momento de gloria en las huestes indies, este homónimo cd, fue el principio de una carrera caracterizada por las nubes orladas de noche y por el piano como eje principal de un mapa emocional que te vendrá bien en tardes de lirios estrangulados.

"City lights" es una muestra de lo que son Edison Woods. Pop con aires etereos, notas que se elevan y que tienen en "Dream of things", su máxima expresión con ecos a Mazzy Star,o a los depresivos Low, sin llegar nunca al extasis,y siempre con la sensación de que aun siendo una propuesta interesante la suya, falta el subidón definitivo, la canción que les haga subir un escalón.

Y eso que se lo curran en "Fear and yearn", con su guitarra dibujadora de aristas sentimentales. Pero no logro conectarme por ejemplo, con cosas como "Vivian" o "Lullabies and goodbyes" demasiado atribuladas, con la sensación de que se esfuerzan en exceso en esa busqueda de lugares donde la niebla es un pasaje donde hundirse sin remisión.

Y es nunca me entraron demasiado estos Edison Woods, aun reconociendo que escucharles es pasar un buen rato barruntando tristezas. Aun asi, si tengo elegir entre sus publiaciones me quedo con este "Edison Woods", agradecido por su corta duración, excusa más que encomiable para extraviarnos en los mensajes nubosos de esta banda irregular e interesante a partes iguales.